Abrió ella misma la puerta. Aún se le notan algunos golpes. Su ánimo denota tristeza. Es la alumna del primer año del Polimodal de la única escuela secundaria del barrio Los Alerces y víctima de la golpiza de sus compañeras.Apenas le preguntamos cómo se desencadenó el triste hecho, aprieta los labios para no llorar, baja la mirada y toma fuerzas para contestar.“No sé, no sé por qué me tienen rabia, no sé qué paso en realidad. Yo salía de gimnasia y sentí que algo se me colgó de la espalda, después escuché a mi amiga Marina que gritaba que me dejaran y después me desmayé”, relata con un mínimo hilo de voz.Al instante llegó a la escena de la golpiza su papá, Rito, quien detalló que lo llamaron al celular para avisarle de lo sucedido y después de dejarla internada en observación el director lo acompañó a poner la denuncia.Mientras habla con este diario, la chica se levanta para revisar el guiso de arroz que está cocinando para el almuerzo familiar. Luego vuelve a sentarse.De acuerdo a los comentarios que recibió de sus amigas, sabe que sus agresoras siguen concurriendo a la escuela con normalidad y que éstas se jactan de la proeza. También conoce de la protesta para apoyarla.Pero todo eso no le alcanza para recuperar su serenidad y asegura: “Yo me quiero ir de esa escuela, no quiero volver más, pero tampoco quiero perder el año, porque necesito seguir estudiando”.“Les hace falta un parate”A este razonamiento su papá lo rebate con un argumento que ya escuchamos en la escuela: “Es al cuete que haga eso, porque ellas si quieren molestarla la tienen a unas cuadras. Además, ellas deberían irse, ellas son las que se han comportado mal. Acá hace falta que los padres se hagan cargo de esas chicas, que les pongan un parate, que venga el juez, no pueden quedar así”.Sin embargo, aunque algo de esto sucediera, cosa que no espera, la agredida insiste en que quiere cambiarse de colegio y olvidarse del pésimo momento que le tocó vivir.
Es alumna del primer año del Polimodal de la única escuela secundaria del barrio Los Alerces,
en Luján, y fue víctima de una golpiza que le propinaron sus compañeras.