Los productores de uva fresca y representantes del Gobierno provincial llegaron este jueves a un
acuerdo acerca del tema de la polilla del racimo, plaga que está azontando los cultivos de esa
fruta en Maipú.
Cerca de las 17 de hoy comenzó el encuentro y luego de casi tres horas de reunión en el sexto
piso de la Casa de Gobierno, las dos partes llegaron finalmente a buen puerto.
Los productores de la provincia,
que
amenazaban con tomar medidas de fuerza si no eran escuchados, lograron lo que en un principio
pretendían: aislar y fumigar la totalidad del departamento maipucino (alrededor de unas 2.500
hectáreas involucradas) y permitir que el resto de la cosecha pueda ser comercializada a otras
zonas del país, aunque con algunos recaudos.
El acuerdo dice que la uva fresca, de mesa, que sea enviada a zonas no vitivinícolas (como
Mar del Plata, Córdoba, etc.) no sufrirá ningún tipo de restricciones, en cambio los productos que
se remitan a lugares donde sí existen cultivos de vid, tanto en el norte como en el sur argentino,
deberán ser despachados con la previa fumigación con bromuro de metilo.
Raúl Millán, subsecretario de Programación Alimentaria, anunció a
diariouno.com.ar que se reunirá con integrantes del Senasa para coordinar los
pasos a seguir.
"Todavía falta delimitar 100 hectáreas en el norte de Maipú, que involucra a diez
productores. Esta es una primera medida, ahora trataremos de resolver con celeridad el problema de
fondo, que es erradicar la polilla", indicó.



