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Los primeros pasos de Rosalindha

Vestido lila con bombachudo hecho por su abuela, trabas al tono en el incipiente cabello rizado yaritos de oro que le regaló una vecina y que le colocaron el viernes en ausencia de la madre, quien

no iba a soportar escucharla llorar. Así de bonita y paqueta llegó ayer Rosalindha a un asado

familiar y de amigos que organizaron los Pacheco-Valdés y la abogada Fabiana Quaini, luego de haber

conseguido esta semana la adopción definitiva de la beba haitiana de un año y medio, trámite que

estuvo al borde del fracaso como consecuencia del terremoto que asoló al país caribeño.

Son las 11. "Vengo de la calle y no puedo creer lo que pasa. La gente nos grita desde los

autos, nos saluda, nos felicita. Todos conocen a Rosalindha. Nunca quisimos esta exposición, pero

debo admitir que la ayuda de los medios de comunicación que difundieron nuestro padecimiento por

reencontrarnos con nuestra hija fue lo que destrabó la situación. Igual, todo lo que nos dicen nos

ayuda y el cariño que percibimos nos fortalece", comenta con una sonrisa imborrable Carina Pacheco

(40).

Abstraída del revuelo que existe a su alrededor, Rosalindha insiste en pararse y dar sus

primeros pasos y en agarrar como puede una muñeca negra que le regaló una prima y que quedó

bautizada como Ana durante la entrevista con UNO, ya que a ese nombre se asemeja el balbuceo de la

chiquita cuando le habla.

"Su llegada nos ha completado. Los hermanos se pelean por tenerla en brazos, por dormir con

ella, por darle de comer. Y ella se ha adaptado rápidamente. Duerme sola toda la noche sin llorar.

Ha comenzado a ingerir nuestros alimentos, que para ella resultan extraños", agrega Carina, quien

tal vez no sepa que incluso Rosalindha ya probó una típica golosina industria argentina, dato que

reveló Virginia (13), la hermana más grande y a la que le siguen Pablo (11), Francisco (10) y Juan

(9).

"Con Darío (Pacheco-41) nos conocemos desde los 15. Estuvimos 9 años de novios y llevamos 16

casados. Nuestro proyecto desde muy jovencitos fue formar una familia numerosa. Al no poder tener

hijos propios, comenzó el proceso de adopción. Cuando buscamos el quinto, en el registro nos

aclararon que la prioridad la tenían los matrimonios sin hijos, cosa totalmente justa. Pero

nosotros queríamos otro más y eso nos llevó a optar por una adopción fuera de Argentina", explica

Carina.

Tras contratar a la abogada experta en derecho internacional Quaini, los trámites comenzaron

en junio del 2008. En el 2009 Rosalindha fue asignada como hija a los Pacheco-Valdés, quienes

conocieron a la pequeña en octubre. El 4 de enero se firmó la sentencia definitiva en Haití y se

calculaba que para fines de febrero iba a estar listo el pasaporte. El sismo del 12 de enero

trastocó los planes.

"Estaba en casa cuando me llamó mi mamá para avisarme del desastre. Imaginen lo que pasamos

del martes al sábado siguiente, cuando nos confirmaron que nuestra hija estaba viva. E imaginan lo

que vino después, cuando no lográbamos que nos mandaran la copia original de la sentencia. Y más

tarde, cuando las autoridades argentinas no consideraban válida la copia y querían el original,

mientras Rosalindha ya había sido trasladada a Pittsburgh, EE.UU., con el peligro de que fuera dada

en adopción a otra familia", agrega Carina. Fue en esta instancia en donde a pesar de no estar

convencidos salieron por los medios. Ahora son famosos.

"Disculpen la demora, pero no podía llegar porque por donde pasaba me paraban, me

preguntaban. Fueron amigos a casa. Nosotros sólo queríamos adoptar. La realidad nos superó",

comenta Darío mientras besa a su mujer, baja a los chicos del auto, y trata de convencer a todos de

que miren a la cámara para la foto.

Rosalindha, en su media lengua, dice papá. Es más, esa fue la primera palabra que esbozó

cuando se vieron en EE.UU. "¿Viste que una es la que trabaja más con los chicos y ellos (por los

hombres) son los que se llevan la gloria?", chancea Carina y todos ríen por la ocurrencia.

"A comer", grita Fabiana Quaini. Son las 14. El sol brilla muchísimo.

Los papás, agradecidos

El reconocido médico Abel Albino es el pediatra de los Pacheco-Valdés, quien ya está

monitoreando la salud de Rosalindha. "Él nos ha ayudado muchísimo. Más que un profesional para

nosotros es un amigo", subraya Carina.

Igual de agradecida se mostró por lo actuado por funcionarios del Gobierno local, a quienes

llegó porque la suerte insiste en estar de su lado.

"Cuando no veíamos cómo avanzar, mi objetivo era que me atendiera la presidenta (Cristina

Fernández) porque en la Cancillería argentina no nos daban respuesta. Por eso una mañana me fui a

Casa de Gobierno y casi me arrodillé para ver al gobernador. En eso me encontré con un amigo que

justo estaba por entrar a la reunión de gabinete (no se nombra a la persona por pedido de Carina).

Le conté el caso, él me prometió ayuda, y a la tarde me llamó para pasarme el celular de Mario

Adaro, con quien me reuní inmediatamente. El ministro se portó muy bien, al igual que otra

funcionaria, Claudia Torres. Y el subsecretario Ricardo Landete, que habla francés, era el que

llamaba al orfanato en Haití", cerró Carina.

La bautizarán

Carina Valdés es profesora terapeuta en ortopedagogía pero hoy está dedicada 100porciento a

trabajar de ama de casa. "Cuando arranquen las clases, por las mañanas nos vamos a quedar solas con

Rosalindha. La vamos a pasar genial".

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Rosalindha, la beba haitiana que ahora es mendocina.
Rosalindha, la beba haitiana que ahora es mendocina.
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Rosalindha, la beba haitiana que ahora es mendocina.
Rosalindha, la beba haitiana que ahora es mendocina.
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Carina asegura que cuando empiecen las clases, con Rosalindha se quedarán solas y “será genial”.
Carina asegura que cuando empiecen las clases, con Rosalindha se quedarán solas y “será genial”.
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Darío posa con Rosalinda.
Darío posa con Rosalinda.
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El matrimonio Pacheco-Valdés junto a Rosalindha.
El matrimonio Pacheco-Valdés junto a Rosalindha.