En la mañana del lunes retomaron sus tareas en el sector A y esta semana lo harán en otros dos. El sector donde se produjo la revuelta de fines de octubre será el último en volver a tomarse.

Los operadores empezaron a retomar la vigilancia en los sectores de mayor seguridad y conflictividad del ex Cose

Por UNO

Por Daniel Calivares

Finalmente los operadores y demás trabajadores del ministerio de Desarrollo Social comenzaron nuevamente a insertarse en los sectores donde se encuentran alojados los menores del ex COSE.

Según explicó la subsecretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Dolores Alfonso, en la mañana de este lunes, los operadores volvieron a trabajar en el sector A, de mediana seguridad.

Estos operadores reemplazarán a los agentes penitenciarios que estaban apostados allí, cubriendo tareas de vigilancia luego del violento motín protagonizado por menores a fines de octubre y que terminó con varios operadores terapéuticos heridos.

Alfonso recordó que previo al sector A, ya habían operadores trabajando en Admisión albergue y en sector de mujeres también.

Según el cronograma previsto por el gobierno provincial, en los próximos días también volverían a funcionar normalmente los sectores C y E.

No obstante, el B, que es el de máxima seguridad y que fue donde se produjeron los incidentes, demorará un poco más en ser desalojado por los penitenciarios, aunque la idea del gobierno es hacer que esto se produzca antes del 15 de diciembre.

Por otro lado, Alfonso aseguró que se está terminando con las pericias psicológicas que se hicieron sobre los operadores que se encontraban trabajando durante la revuelta.

La funcionaria explicó que aún faltan pruebas sobre algunos de los 43 trabajadores y nos descartó que ocurran pedidos de tratamientos o traslados.

Asimismo, explicó que se está trabajando en la elaboración de manuales de procedimiento, que es uno de los pedidos hechos por los operadores y explicó que se avanzará en la construcción de un grupo conformado por operadores y penitenciarios, que intervendrán en ocasiones especiales, como motines.

Mientras tanto, también se analiza trabajar con operadores que reciban entrenamiento de penitenciarios, para que puedan encargarse con más herramientas, de la seguridad interna de los sectores del ex Cose.

La revuelta en el ex Cose, producida a fines de octubre, provocó un dolor de cabeza en el gobierno provincial, ya que varios operadores resultaron heridos de balas de goma por la propia policía provincial y algunos debieron ser internados.

Incluso, desde el Ejecutivo, tanto el gobernador Francisco Pérez como el ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos Guillermo Elizalde apuntaron responsabilidades contra la Justicia, ya que la revuelta fue dirigida en gran parte por personas mayores de 18 años que deberían haber sido trasladados del ex Cose al complejo carcelario San Felipe o a algún otro centro penitenciario.