Mendoza Domingo, 26 de agosto de 2018

Los jueces de paz ya no serán "becados"

El nuevo Código Contravencional les amplía la competencia que poseen hoy, por lo que tendrán más trabajo

A los jueces de paz se los suele llamar "los becados del Poder Judicial" porque "ganan muy bien y trabajan poco". Sin embargo hasta ahora la lupa social no había sido puesta sobre ellos.

Eso cambió el 29 de junio pasado, cuando el gobernador Cornejo lanzó un comentario que quedó retumbando en el ambiente de esos juzgados y del cual el oficialismo se aferra para justificar una nueva amplitud laboral que tendrán estos jueces.

"El juzgado de paz de Real del Padre está cerrado porque el juez vive en San Rafael. El aludido deja un cartel en la puerta con su número de teléfono y dice que tiene mucho trabajo", reveló ese día el mandatario.

Comparando una oficina fiscal con un juzgado de faltas y otro de paz de la misma circunscripción, las estadísticas muestran diferencias notorias en cuanto a las causas de unas y otras y al trabajo.

Mientras que las fiscalías atienden al año unos 10.000 casos, y un juzgado de faltas recibe casi 900, siempre comparando entre dependencias de la misma circunscripción, en un juzgado de paz ingresan entre 1.300 y 2.000 causas por año.

A raíz de esto se busca que los jueces de paz contribuyan a resolver las contravenciones y que además se les brinde a los ciudadanos una cercanía con la Justicia porque ya no tendrían que trasladarse para llegar a una oficina fiscal o juzgado de faltas para hacer una denuncia o resolver un conflicto judicial.

Con el nuevo Código Contravencional, que se está tratando en comisiones de la Legislatura, los actuales juzgados de paz se transformarán en juzgados con competencia múltiple, ampliándose las funciones de esos jueces que se encuentran distribuidos en las cuatro circunscripciones que tiene la provincia.

Si bien estos jueces de paz seguirán teniendo las causas que ya llevan, como conflictos menores entre ciudadanos o en cuanto a los montos, ahora pasarían a atender además las contravenciones del nuevo código.

Entre ellas está la reparación del daño. Es decir que el juez puede sustituir total o parcialmente las sanciones de trabajo comunitario, de multa o de días de arresto por la reparación del daño. Esto es lo que se denomina justicia reparativa, y que se agrega a este nuevo Código Contravencional, impulsado por el oficialismo, cuestionado por la oposición y con reparos de los propios jueces de paz.

Además, en este proyecto sobre las normas de convivencia se especifican sanciones para quienes ofendan a la autoridad escolar, tanto dentro como fuera de los colegios, como también a los que agredan a los profesionales de la salud, lo que se da en ambulancias o centros sanitarios; a los propietarios de perros catalogados como agresivos que no tienen medidas de prevención y a los que abandonan mascotas en la vía pública.

Otro de los puntos de este Código Contravencional hace referencia al cuidado y limpieza de autos en la calle, con la meta de que no haya trapitos ni limpiavidrios.

Por ejemplo, en la Primera Circunscripción, que abarca al Gran Mendoza, a los dos juzgados de faltas existentes se les incorporarían los nueve juzgados de paz de esa jurisdicción, elevando a once los juzgados que llevarán las causas que hoy sólo hacen dos.

El pensamiento de que los jueces de paz tienen poca actividad, principalmente aquellos que están en pueblos o ciudades chicas, con muy pocas causas para atender, está instalado en el gobierno de Cornejo y por eso buscan que con la sanción de este nuevo código empiecen a tratar las contravenciones, redistribuyéndose las causas.