Por Carina Luz Pérez [email protected]
El 21 de este mes los gremios de la salud volverán a las protestas y se resentirá el servicio al paciente ambulatorio, pues consideran que el Gobierno ha incumplido varios puntos de la paritaria del sector. Más allá del aumento salarial pactado en abril pasado, lo que ahora están reclamando es la eliminación definitiva de los contratos por prestación para cubrir horas en diversos servicios, ya que desde 2010 se había acordado avanzar sobre la implementación del llamado a concurso para cubrir cargos y a la par de esta medida, que todo el salario sería blanqueado bajo un mismo régimen salarial.
Desde la gestión de Celso Jaque se intenta terminar con la metodología por la cual un mismo profesional recibe un pago por el cargo asignado y otro tanto por contrato que paga horas extras o prestaciones mediante los recursos del propio hospital. Por eso, algunas especialidades críticas y en algunos centros asistenciales, las diferencias de los montos abonados son muy importantes, un ejemplo claro, son los anestesistas o el personal de terapia intensiva neonatal o de adultos. Con la intensión de ir rectificando el sistema de ingreso de los profesionales, se empezó con un cronograma de pase a planta permanente, pero este atajo no significó un cambio radical en la vida laboral cotidiana de los profesionales del sistema sanitario en su conjunto, ya que continúa reproduciéndose la distorsión: contratos temporales y pago de prestaciones. Fue en el Notti que se intentó homologar el sistema de haberes, pero hubo resistencia de algunos especialistas porque los cambios representaban nuevas condiciones de empleo y menos dinero en algunos casos.Además, ATE y AMPROS insisten en la equiparación de las asignaciones familiares con la Nación y con el pedido de una suma compensatoria, única para fin de año, para todos los trabajadores de salud, para amortiguar el impacto del pago del impuesto a las ganancias.En una asamblea interhospitalaria realizada ayer en el Notti, se decidió empezar con protestas en las calles que rodean a cada centro de salud u hospital, con corte de tránsito para luego, si no obtienen respuestas, ir endureciendo las medidas de fuerza. A la par, desde ese mismo día y por tres jornadas, los médicos harán un paro de “lapiceras caídas” para protestar por la falta del llamado a concurso, por el cual sólo firmarán certificados de nacimiento o defunción.Gladys Velázquez, delegada de AMPROS en el Notti explicó: “Hay muchos problemas en salud: falta infraestructura e insumos. En la asamblea surgió una denuncia sobre que otra vez el sistema de calefacción del hospital está fallando y los chicos pasan frío, que están faltando algunos alimentos para hacer la comida de los internados, además de lo que estamos diciendo desde hace tiempo, el problema de la falta de cirujanos en las guardias del hospital. Nosotros venimos a las paritarias y hemos dicho todo esto, pero el Gobierno hasta ahora sólo ha mostrado negativas a los pedidos”.Por otra parte, Velázquez junto con la titular de ATE, Raquel Blas, esperaban la continuación de la subparitaria de Lavalle, ya que luego de los acuerdos de abril siguieron las conversaciones por otros inconvenientes de esa zona, como la falta de profesionales y las fallas serias de infraestructura que son de amplio conocimiento por el Gobierno provincial.“En el caso de Alto Retamo, los vecinos han levantado una salita de barro y paja, y el médico atiende en una mesa hecha con dos cajones de fruta y una camilla improvisada”, indicó VelázquezA su turno, Blas detalló: “A diferencia del SUTE, nosotros nunca firmamos la cláusula de paz social garantizándole al Gobierno que no habría más protestas, al contrario, fuimos muy claros al decir que si no se modificaba el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, íbamos a seguir reclamando. Estamos pensando en un paro, con otros sectores del Estado en una fecha que todavía no definimos”.



