Diario UNO consultó a estudiantes de nivel secundario para conocer lo qué piensan los receptores últimos de estos contenidos.
La gran mayoría de los entrevistados no estaban enterados de las gran polémica que ha trascendido las fronteras de la provincia, divulgándose por todos los medios de comunicación nacionales.
Quienes estaban informados y se animaron a dar su opinión consideraron que estas historietas no eran aptas para ser trabajadas por ellos y sus pares.
Las razones variaron, algunos apelaron a la vergüenza que provocan estas imágenes que evaluaron como “fuertes” o a la incomodidad que estas publicaciones les hacía sentir.
“No es lo mismo que cuando nos enseñaron educación sexual, porque la otra charla era seria”, expresaron.
Otros fueron más allá e, incluso, confesaron que debido a la vergüenza tampoco habían asistido a las charlas de educación sexual que impartían las instituciones.
“Cada vez estamos más a full, las cosas pasan rapidísimo. Casi todos conocemos esas cosas pero está mal para verlas en la escuela”, comentaba una de las adolescentes.



