Cerraduras dobles, candados, rejas, alarmas, garitas, agentes privados o cámaras son algunos de los métodos que la gente viene utilizando en los últimos años para combatir la inseguridad. Pero también existe una variante, que no es nueva y cada vez gana más terreno: los cercos eléctricos, distintos de los que mataron a 8 personas en Venezuela, cuando intentaban ingresar en una panadería.Los cercos electrificados se han convertido, en Mendoza, en una opción "dentro de todo, efectiva" al momento de combatir la inseguridad.En los barrios de mayor poder adquisitivo, el boyero que produce una descarga de 12 voltios se utiliza cada vez más para inhibir la violación de los domicilios. La falta de legislación y las irregularidades en la instalación hacen del sistema un elemento "potencialmente dañino" para los ciudadanos, aunque los que saben del tema aseguran que "no mata a nadie"."En Mendoza la instalación de cercos eléctricos ha superado a las alarmas comunes. El cerco espanta al ladrón antes de llegar a la casa. Hace poco instalamos uno y medimos, y es un cerco de 40 metros y ocho alambres, que serían 6.500 volts", comenzó diciendo Julio Civit.Para la instalación se siguen ciertos parámetros internacionales, por ejemplo: debe estar a unos 2,20 metros de altura y no invadir la línea municipal. Pero también existe el temor de que la persona que intente ingresar a un domicilio reciba una descarga que lo mate."El amperaje es bajo y si el chorro lo toca, le saca las ganas de tocar de nuevo. Esto no mata, son equipos homologados y están autorizados por distintos entes que lo regulan", agregó el especialista.Por el momento, no existe ninguna ley que regule su funcionamiento, "por lo tanto no están prohibidos", aseguran desde el sector. Sólo se utilizan estándares internacionales, que tienen que ver con la fabricación de los equipos y su instalación.Los precios estimadosLa instalación básica tiene un costo de $14.000 con alambre trenzado, aunque existe otra opción que es con alambre galvanizado con un costo menor, aunque con prestaciones inferiores y también conducen la electricidad de distinta manera."Un predio de aproximadamente 30 metros está en el orden de los $14.000. Se puede conseguir algo más barato también. Hay gente que instala con hilos plásticos, esos tienen una vida útil más limitada y por eso, salen más baratos y duran cuatro años", agregó el entendido en el tema.Hasta hoy no existe ninguna ley que regule su funcionamiento. Desde el año pasado, la Cámara de Seguridad Electrónica (CASEL) está trabajando en un proyecto de ley para regular su utilización. La cámara cuenta con el respaldo del Ministerio de Seguridad nacional. El objetivo es contar con una legislación de seguridad federal que incluya los cercos eléctricos perimetrales y que se apruebe este año.
Son uno de los elementos para combatir los robos más utilizados en Mendoza, a pesar de que carecen de regulación. La instalación básica puede costar unos $14.000 y los especialistas aseguran que ahuyentan sin producir muertes




