Por Rosana [email protected]
“Nos asustamos mucho. Él quiso llamar la atención, pero tuvimos que llamar a los bomberos porque no lo podíamos sacar del secarropas en el que se había metido”, así cuenta una joven madre de Godoy Cruz el accidente que provocó el domingo su pequeño hijo de dos años y que, afortunadamente, sólo terminó en una travesura. En cambio, otro chico, de 4, que jugaba con un encendedor desató el incendio que consumió por completo su casa en el barrio La Estanzuela y por ello debieron internar a su abuela. Según datos oficiales el accidente doméstico es la primer causa de mortalidad infantil en niños de 1 a 5 años. Es más: entre el 10 y el 15% de los que llegan a la guardia del hospital Notti lo hacen por esta causa.
Bautista va a cumplir tres años y hace poco más de 12 meses recibió, al parecer no muy contento, la noticia del nacimiento de su hermanita menor. Luego de varias escenas de celos, el domingo, en el momento de la sobremesa, se las ingenió para llamar la atención. “Se ha trepado a algo y así logró meterse dentro del secarropas. El tema es que al parecer cruzó las piernas para poder entrar en el tambor y quedó encajado a la altura de la cintura. Cuando no pudo salir, se empezó a desesperar y a nosotros nos pasó lo mismo cuando no lo pudimos sacar”, reconoció Verónica Orellano, la mamá del pequeño. Para rescatarlo fue necesaria la intervención de Bomberos Voluntarios de Godoy Cruz, quienes desarmaron el electrodoméstico y consiguieron liberar al chiquito.
“Nadie salió lastimado, gracias a los vecinos que cuidaron a mis hijos, sólo mi mamá que sufre del corazón y la tuvimos que llevar al médico, pero las pérdidas de mi casa fueron totales”, contó ayer Juan Manuel Morales, padre del pequeño que con un encendedor provocó el siniestro que arrasó con su casa del barrio La Estanzuela. Si bien el incendio no provocó lesiones graves en ninguno de sus ocupantes, dejó en la calle a toda una familia que ayer pidió la colaboración para poder levantar su vivienda. Quienes puedan colaborar deberán comunicarse al 156907968.
Más allá de estas travesuras, varios de estos accidentes ocurridos puertas adentro de una casa terminan en consecuencias gravísimas para los pequeños, en su mayoría menores a 5 años.
“Entre 1 y 5 años, la principal causa de muerte es el accidente que ocurre dentro del hogar. Para dar un panorama, por año mueren en la provincia unos 70 niños. De ellos, 30 lo hacen por haber sufrido alguna obstrucción en las vías respiratorias, en su mayoría ahogados con leche o comida, y también hay varios quemados”, comenzó analizando la doctora Gladys Magistochi, quien hasta el año pasado lideró el Programa de Prevención de Accidentes del Ministerio de Salud y actualmente, es docente de la tecnicatura de Promoción de la Salud en la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCuyo.
Un lugar donde estas cifras se ven reflejadas a diario en las caritas de pequeños que ingresan a la guardia es, sin dudas, el hospital Humberto Notti. Según sus registros, entre el 10 y el 15% de los chicos que llegan lesionados sufren esas heridas por accidentes domésticos.
“Lo que más recibimos son casos de quemaduras y ahogamientos. Y eso suele incrementarse en invierno, cuando nos llegan chicos con lesiones por distintos tipos de calefacción, intoxicados por monóxido o en algunos casos porque tomaron kerosén o brillapiso que algunas madres dejaron en una botella de gaseosa, por ejemplo”, puntualizó Gonzalo Nalda, director médico del hospital Notti.
Cómo hacer de nuestra casa un hogar seguroEn su afán por conocer el mundo que los rodea, la mayoría de los niños que comienza a dar sus primeros pasos termina en el hospital por alguna lesión por caídas. Para evitar este tipo de heridas, que algunas veces traen como consecuencias traumatismos craneanos más graves, los especialistas recomiendan a los padres ponerse en lugar de un niño para detectar los riesgos que suelen encontrar los pequeños en los lugares más remotos de nuestro hogar.
“Hay que pensar el hogar con ojos de niño, que siempre busca explorar y conocer a través de su boca. Por ejemplo, a la hora de elegir una cuna, es conveniente que no tenga más de 9 centímetros de distancia entre barrote y barrote, de manera que no pase su cabeza. O si en la casa hay escaleras, hay que enseñarles a subir y bajar gateando, ya que suelen caerse muy fácil porque no alcanzan el pasa manos”, aconseja Gladys Magistochi, pensando en un hogar seguro para niños pequeños.
Además, la especialista recomienda a las madres no cocinar con los niños en brazos por riesgos de quemaduras y a los padres, en general, no hacer trabajos con elementos eléctricos porque los chicos imitan.
Prevenir para no lamentar►Mobiliario. Es conveniente tener en cuenta las normas de seguridad de los productos que adquirimos para nuestros hijos. Esto es que la pintura, sobre todo de la cuna, no sea tóxica, porque la mayoría de los bebés chupa los barrotes. Además, se aconseja que los muebles tengan bordes redondeados que eviten golpes que puedan dañarlos.
►Juguetes. Los que estén destinados a niños de menos de 36 meses no deben tener piezas pequeñas que puedan ser ingeridas o inhaladas, ya que la tendencia es llevarse todo a la boca.
►Peluches. Hay que testear que ni la fibra, ni el pelo o los ojos se puedan arrancar con facilidad, porque se los pueden tragar.
►Silla para llevarlos. Para evitar accidentes, los niños siempre deben viajar en una silla de seguridad en el asiento trasero. Si el bebé es menor de 9 meses o pesa menos de 10 kilos, la posición de la silla debe mirar hacia atrás, es decir, se debe apoyar sobre el asiento delantero del auto, para que este lo proteja si se produce una frenada brusca.►Nunca llevarlos en brazos. La fuerza de la inercia hace que el cuerpo del bebé pese 10 veces más que su peso real. Al circular a 100 km/h, todo lo que va dentro del vehículo se desplaza a esa velocidad y si de pronto se produce una frenada brusca a 0, los cuerpos de los ocupantes tienden a seguir a la velocidad anterior, por lo que si la madre lo lleva en brazos a ella la detiene el cinturón, pero al bebé no.
La cocina, un lugar de accidentesSegún las estadísticas, en este sector de la casa ocurre el 25% de los accidentes infantiles. Por esto recomiendan no dejar nunca a un niño pequeño solo en la cocina y evitar, por ejemplo, dejar alguna olla o sartén con el mango hacia afuera, de manera que el niño lo alcance y se derrame encima el contenido.


