Lautaro Postigo y Francisco Galdame fueron dos de los cuatro mendocinos elegidos para bailar en el Colón

"Lo del G20 fue una bisagra en nuestras carreras"

Por UNO

Acuerdos internacionales, reuniones claves, primeras damas con un protagonismo nunca antes visto, el esperado acercamiento entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su par de China, Xi Jinping; el reencuentro entre Maurico Macri y el mandamás estadounidense.

No hay duda de que el G-20 dejó un sinfín de hechos históricos y trascendentales a nivel mundial. Sin embargo, fue la gala celebrada en el histórico teatro Colón la que logró emocionar y conmover a los líderes más poderosos del mundo, en especial al primer mandatario argentino.

Impresionante

"Argentum" se llamó el show creado por el coreógrafo Ricky Pashkus y el director del CCK, Gustavo Mozzi, para recibir a los más de 1.000 invitados. El objetivo de la presentación que duró 45 minutos fue mostrar la diversidad y el talento argentino de la mano de la interpretación de 84 bailarines, 75 músicos y decenas de artistas audiovisuales.

Un impresionante espectáculo musical repleto de danza, música y mapping que estuvo dividido en cinco actos, cada uno dedicado a una región argentina -Patagonia, Cuyo, Centro, Litoral y Norte y que contó con las presentaciones especiales de Mora Godoy, quien interpretó una pieza de tango junto a su compañero de baile, José Lugones; y el regreso estelar de Julio Bocca, tras varios años de ausencia en el Colón.

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Pero fue al finalizar este inmenso despliegue que llegó el grito espontáneo e inesperado de los bailarines que exclamando a viva voz "¡Argentina, Argentina...!" hicieron llorar, no solo a Mauricio Macri, sino también a miles de argentinos que llenos de orgullo y emoción aplaudieron el espectáculo desde sus hogares.

Integrantes de ese momento histórico y de "Argentum" fueron los bailarines Franco Galdame y Lautaro Postigo. Los jóvenes fueron dos de los cuatro mendocinos que tras una exhaustiva búsqueda por todo el país fueron elegidos para desplegar su talento sobre el escenario.

Audiciones muy difíciles

"Fueron dos jornadas de audiciones muy difíciles y exigentes en Tecnópolis. Nos presentamos más de 800 bailarines de todo el país. El primer día fueron las eliminatorias y nos tomaron folclore, contemporáneo y tango. El segundo día fue un casting más cerrado, en el que volvimos a rendir lo mismo y del cual finalmente quedamos seleccionados sólo 70 bailarines. Cuando me lo dijeron no lo podía creer. Yo bailó desde los 8 años, he pasado por el folclore y por el contemporáneo pero realmente me sorprendió mucho porque había artistas muy reconocidos de Buenos Aires participando del casting", comenta Lautaro Postigo sobre el arduo proceso de selección.

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"Fue una locura, nunca imaginé poder presentarme en el Colón y menos como bailarín folclórico. Ni en mis mejores sueños hubiera siquiera considerado la posibilidad de hacer malambo en ese escenario y lo hice. Todavía recuerdo la primera vez que ensayamos allí: entré y me quedé en pausa mirando, admirando, casi sin aire y recordando todas las grandes estrellas que pasaron por esas paredes", dijo Franco Galdame.

Esta no es la primera vez que los bailarines forman parte de un mega despliegue similar a este. Ambos han participado en varias ediciones de la Fiesta Nacional de la Vendimia así como de las festividades de cada departamento. De todas maneras, ambos aseguran que esta presentación significó un momento bisagra en su carrera artística y profesional, además de una experiencia única e imposible de olvidar.

"No tiene precio"

"El hecho de estar allí, frente a las máximas autoridades y encima compartiendo el escenario con alguien de la talla de Julio Bocca, no tiene precio. Le mostramos al mundo lo que los argentinos sabemos hacer, el tango, nuestra cultura, nuestros paisajes, fue una puesta muy bien realizado sobre todo el cuadro de malambo y del chamamé. Personalmente creo que Ricky fue siempre muy concreto y claro con lo que quería lograr y eso se vio en el resultado final", recordó el joven Postigo.

"Cuando llegué al escenario me invadió la emoción, recordé todo mi trabajo, todo lo que había luchado para llegar allí. Fue un espectáculo muy conciso y preciso que mostraba las cosas más importantes de la Argentina, incluso el director lo organizó de tal manera de que en solo 40 minutos todos tuviéramos la oportunidad de lucirnos", agregó Galdame.

En cuanto al histórico grito del final, los bailarines se mostraron orgullosos y con mucha emoción cuando recordaron lo que se vivió en ese momento.

"Fue muy grato cuando todos comenzamos a gritar Argentina. Es algo que no estaba planeado, incluso nos habían adelantado que no esperáramos una respuesta muy satisfactoria o activa por parte del público y realmente desde el principio fue un show súper aplaudido. Culminarlo con ese grito fue inexplicable, fue un grito de unión, de satisfacción, de haberlo logrado", recordó Postigo.

"Fuera de cualquier color político, si no te pasaba nada después de esa presentación eras de piedra o de otro planeta. Estábamos representando a nuestro país ante los ojos de las grandes potencias y teníamos órdenes de saludar después de terminar pero a alguien se le ocurrió gritar e inmediatamente nos prendimos todos. Fue como haber salidos campeones del mundo", concluyó emocionado Galdame.