En tiempo récord, senadores y diputados avalaron esa norma. En dos semanas el proyecto pasó por las dos cámaras sin que nadie mencionara su objeto.

Legisladores aprobaron en secreto una ley para jubilarse con el 82% móvil

Por UNO

Las cámaras de Diputados y Senadores de Mendoza aprobaron por unanimidad un beneficio jubilatoriopara los legisladores que para la gran mayoría de los trabajadores es una utopía, a pesar de años

de lucha. Si Celso Jaque no veta una ley aprobada en tiempo récord, casi sin debate por las dos

cámaras, nuestros legisladores jubilados cobrarán el 82% móvil.

Esto quiere decir que percibirán haberes equivalentes al 82% de la dieta de los ocupantes de

las bancas y recibirán todos los aumentos y en los mismos porcentajes que se apliquen a las

remuneraciones de los legisladores en ejercicio. El tratamiento de la modificación tuvo altísima

velocidad, comparado con el que insume habitualmente un tema tan complejo como el reconocimiento de

la movilidad jubilatoria.

Por ejemplo, los docentes peticionaron insistentemente durante dos décadas antes de conseguir

ese beneficio. Además, la pelea de este sector fue pública y notoria. En cambio, para convertir en

ley su propia movilidad jubilatoria, los senadores mendocinos la trataron sin darla a publicidad

como ocurre con el resto de los temas, con la intensión de que no se conociera la decisión.

En lugar de hablar del tema abiertamente, mencionando antes de la votación que se legislaría

sobre el régimen jubilatorio que afectaría a los propios ocupantes de las bancas, en la Cámara Alta

se puso a consideración el expediente número 58.514. Lo hizo público el periodista Rodrigo

Sepúlveda de Radio Nihuil.

Cuando finalizaba la sesión del miércoles, bajo la presidencia de la justicialista Miriam

Gallardo, por ausencia del vicegobernador Cristian Racconto, la votación fue silenciosa y unánime.

Todos votaron rápidamente a favor del expediente en cuestión sin mencionar el tema de fondo.

Racconto le dijo a UNO que no se enteró de que se votaría el miércoles el proyecto y que él había

pedido más tiempo de análisis.

El proyecto fue concebido y presentado por el diputado cobista Andrés Marín y se convirtió en

ley anteayer en la sesión de la Cámara Alta.

Este diario llamó ayer a la presidenta provisional del Senado, Miriam Gallardo (PJ), y a los

jefes de todos los bloques de esa cámara para conocer su visión del régimen jubilatorio que votaron

y de la extraña forma en la que se expuso el expediente ante el plenario. Solamente Alejandra

Naman, del ARI, respondió. Con el resto fue imposible comunicarse, a pesar de la insistencia y de

dejar constancia en los contestadores automáticos de la inquietud periodística.

"No es una jubilación de privilegio", se apuró en aclarar Naman, al igual que lo hizo el

diputado Marín (ver aparte). "Los docentes, los judiciales, los policías –añadió– tienen el 82%,

por eso no me pareció mal el proyecto. De todas formas, todavía tiene que aprobarlo el gobernador y

se debe firmar un convenio con la ANSES para que entre en vigencia. Creo que los más beneficiados

serán los legisladores que ya están jubilados".

La senadora, además, aclaró que no se modificó ninguna de las condiciones que tenían fijadas

los legisladores para jubilarse como tales. Es decir, tener 30 años de aporte al sistema, 60 de

edad las mujeres y 65 los hombres. "Para jubilarse como legislador –dijo– hay que pagar la

diferencia entre los aportes de cada uno mientras no fue legislador y los que se hacen durante el

tiempo de ejercicio de la banca".