Luego que el jueves se conociera la decisión del nuevo intendente de Las Heras, Daniel Orozo, de cesantear a 662 empleados, este lunes el mandatario se reunió con varios de los empleados pero hubo una importante cantidad de ausentes.Tras los piquetes y protestas que había desatado el decreto 3.738, Orozco prometió reunirse con los empleados y analizar cada caso en particular.
Lo curioso es que 196 personas no se presentaron en la municipalidad este lunes y las autoridades sospechan que se trata de ñoquis.De los 466 municipales que acudieron a la reunión, 220 tienen asegurada su continuidad, en tanto que 246 deberán volver a reunirse para orientar su futuro.
La medida ocurrió en la tarde del jueves, cuando gran parte de los afectados realizaron piquetes en las inmediaciones del edificio comunal, impidiendo la circulación vehicular. Ese día, Orozco anticipó que “al que trabaje lo recontrato”.


