Miles de mendocinos le rindieron culto al santo de las cosas imposibles. Un recorrido de imágenes del fenómeno.

Las fotos del fervor por San Expedito

Por UNO

Por Ariel Sevilla

Al parecer, en el último año, San Expedito les cumplió a sus fieles mendocinos varias o

muchas causas urgentes, que son –para los que creen en sus potencias– su especialidad.

El 19 de abril del año pasado, sobre un pequeño y árido cerro del Challao (en la calle

Champagnat, frente al camping de ATSA), un grupo de devotos había instalado una sencilla ermita con

una imagen del también patrono de los asuntos justos.

Ayer, al celebrarse su onomástico en el santoral católico, el lugar había crecido: la ermita,

llena de placas con agradecimientos y rodeada de exvotos (sobre todo, flores, y velas rojas y

verdes), estaba protegida por una especie de templete con techo de chapa y columnas de hierro. El

sitio, al que ahora se arriba por una docena de escalones de material con barandas que también

fueron hechos en los últimos meses, está hermoseado por jardines con plantas.

Si bien el oratorio –en un campo conocido como El Molino"– todavía es pequeño y luce humilde,

se nota que los seguidores locales de San Expedito son muchos y tenaces, y que están decididos a

agrandarle la casa poco a poco. "Hace un año era una ermita, hoy es el primer oratorio oficial y,

como ya existe este terreno, esperamos algún día construir una capilla dedicada a San Expedito",

comentó Daniel Muñoz, devoto del santo, quien ayer estuvo entre los cientos de fieles que

transitaron por ahí para celebrar el día del patrono.

Un cálculo a ojo de buenas cuberas, hecho por Gladys y Angélica, quienes ayer atendieron

sendos puestos con objetos alusivos al santo, estimó que durante la jornada hubo unas 500 personas

que visitaron el oratorio. "Pero fueron menos que el año pasado, porque cayó domingo", coincidieron

las mujeres.

Aunque Expedito es un santo oficial, los fieles que quisieron acercarse a agradecerle,

pedirle u orarle a la única imagen que hay en una iglesia en Mendoza se encontraron con las puertas

cerradas. La Basílica de San Francisco, en España y Necochea de Ciudad, es ese sitio, y ayer –como

cualquier otro lunes–no abrió. Eso, pese a que varios seguidores del patrono de las causas urgentes

y justas tocaron el timbre para que les abrieran. "De por sí es muy difícil acceder a esta iglesia

y cuando una pregunta por qué, dicen que es por seguridad", expuso Mariana Cavagnaro (40), quien se

quejó: "Pero hoy (por ayer) podrían haber abierto. Soy franciscana y devota de San Expedito porque

me ha acompañado en momentos difíciles de mi vida".

En la noche, además, se suspendió una procesión prevista para después de la misa de las 19 en

la Parroquia de la Sagrada Familia, en Guaymallén.

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Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
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Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
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Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
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Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
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Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
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Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
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Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
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Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.
Cientos de fieles que transitaron por la capilla dedicada a San Expedito.