Mendoza Lunes, 5 de noviembre de 2018

Las adopciones se resolverán en 9 meses según el nuevo Código Procesal de Familia

Es uno de los cambios sustanciales del proyecto que ya tiene media sanción. Actualmente, se demoran más de 2 años.

Una serie de cambios sustanciales se vienen en Mendoza para las personas que enfrenten un proceso judicial familiar. Esto será cuando la Legislatura de Mendoza le dé sanción definitiva al nuevo Código Procesal de Familia y Violencia Familiar.

Lo que se busca es que los procedimientos judiciales en los que están involucrados niñas, niños y adolescentes se aceleren. Para esto se ha determinado que las causas de cada familia se unifiquen en un único juzgado, las notificaciones se realicen en forma digital, evitando el papel; que las audiencias sean orales, las partes se contacten directamente con el juez y los tiempos para que la Justicia resuelva quedarán perfectamente determinados.

En el caso de los procesos de adopción, el nuevo código determina que las demoras no puedan superar los 9 meses. Así lo explicó la diputada Silvia Fernández (UCR), quien ha sido una de las personas más involucradas en la realización del proyecto.

Procesos rápidos

Según Fernández, oralidad, unificación y determinación de tiempos judiciales serán los tres motivos por los que se aceleren los procesos.

¿Cómo funciona la Justicia de Familia actualmente? Lo más complejo para las personas que deben pasar por estas circunstancias es que los regímenes de visitas, la fijación del monto de dinero por alimentos y la ruptura del vínculo legal entre los padres se tramitan en juzgados diferentes. Además, al no contemplarse la oralidad en la resolución de los pleitos y al mediar papel (por ejemplo, para las notificaciones), se pueden generar un sinnúmero de situaciones que traban o impiden que la Justicia decida con rapidez.

En cambio, de esta forma, las partes son citadas por medios electrónicos a una audiencia en la que el juez está presente, pero antes de eso, actúa el cuerpo de mediadores del Ministerio de la Defensa. Por lo tanto, cuando la audiencia se realiza, muchas circunstancias que demorarían el proceso ya han sido acordadas. Luego, se realiza una audiencia final en la que el juez dicta sentencia. Lo destacable es que se coloca a los hijos e hijas en el centro del proceso, puesto que las demoras terminan afectándoles directamente. Según esta nueva forma, la culminación de los procedimientos, que antes podían extenderse por dos años, se concretarán en seis meses.

Adopciones ágiles

Como lo ha subrayado en varias ocasiones la diputada -quien anteriormente, fue subsecretaria de Desarrollo Humano- una de las grandes deudas de la Justicia de Familia para con niños, niñas y adolescentes judicializados son las demoras en los procesos de adopción. Un chico puede pasar años en un limbo legal en el que se entremezclan sus derechos y los de sus familias biológicas. Mientras esto sucede, los chicos esperan. Esa espera, en la infancia, es una tremenda crueldad que en casi todos los casos, marca para siempre.

Este proyecto pretende cambiar el sistema o, al menos, hacerlo lo más respetuoso posible para con los niños, las principales víctimas de la cadena burocrática.

Actualmente, los niños con medidas de protección excepcionales, es decir, los que se desvincularon de su familia y están en hogares transitorios, pasan 90 días tratando de revincularse con su familia, prorrogables a 90 más. Si fracasa el proceso, el OAL solicita al juez el estado de adoptabilidad.

En la nueva ley, los plazos judiciales están determinados: el juez tiene, a partir de esta instancia, 60 días para resolver la situación del niño. En el caso de que la familia biológica apele la medida, tiene diez días para llamar a una audiencia en la que se presentarán pruebas y se escuchará a las partes: primero al niño. Si se resuelve por la adopción, corren plazos cortos: diez días para que el Registro Único de Adopciones presente el listado de pretensos adoptantes acorde a la situación del niño o niña; 5 días más para que el juez resuelva qué perfil es el más apto y allí se da la guarda transitoria. En total, con plazos, apelaciones, revocatorias, elección de familias adoptantes, el proceso no puede durar más de 9 meses. Fernández explicó que si se demora más, es porque no se encuentra una familia adoptante que pueda recibir al niño. Esto sucede porque hay casos de chicos adolescentes, niños con alguna discapacidad o grupos de hermanos, para dar ejemplos en los que las adopciones no son tan sencillas de concretar.

Estos plazos no estaban determinados y se abría un abanico de infinitas posibilidades de prórrogas, burocracia y lentitud, que ahora se intentarán subsanar.

Divorcio exprés y sin abogados

Uno de los aspectos más llamativos es que quienes decidan divorciarse y lo hagan de común acuerdo, no necesitarán un abogado: con sacar el turno en el juzgado para una audiencia y manifestarle al juez la intención, será suficiente.

Esto acorta los tiempos y el gasto de dinero para aquellas personas que no tengan conflictos para desarmar el vínculo legal.

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