Por Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar
Yaquelina Vargas se presentó en forma espontánea ante la fiscal Claudia Ríos. Le entregó un escrito con su descargo. La mujer, a la que sindican como la jefa de una banda de narcos, apuntó a Inteligencia Criminal por su situación.
"La Yaqui” también le pidió a la Justicia un "careo" con los periodistas que están con custodia policial

Yaquelina Vargas, más conocida como la Yaqui, se presentó ayer en forma espontánea en la Oficina de Delitos Complejos de Claudia Ríos para negar tener vinculación con las amenazas de muerte realizadas a periodistas del diario El Sol, que tuvieron trascendencia nacional e internacional.
El escrito a la magistrada fue presentado a las 10.30 y en él la mujer sindicada como jefa de una banda narco que opera en Godoy Cruz –no obran pruebas en su contra en la Justicia federal– hizo su descargo, donde levanta el dedo acusador contra la máxima autoridad de Inteligencia Criminal.
Según los periodistas amenazados, un hombre perteneciente a esta dependencia de la Policía de la provincia habría echado a correr la versión de que la Yaqui, valiéndose de un grupo de menores conocidos como “Los Angelitos de la Yaqui”, les habría dado la orden para actuar como sicarios y eliminar a los tres profesionales.
La Yaqui remarcó en la presentación que “no puedo entender el motivo por el cual he sido elegida como el nuevo enemigo público de la sociedad de Mendoza, pero adelanto que los mendocinos merecemos honestidad de nuestros funcionarios”, y enfatizó: “Por ello no puedo permitir que esta costosa propaganda en mi contra termine siendo una herramienta de distracción”.
En otro pasaje de su escrito, Vargas sostiene que “las mentiras en torno a mí –igual que toda falsedad– tienen muy corta vida, por ello nunca he sido convocada a estos Tribunales ni en ningún otro, pues no me encuentro sometida a proceso alguno”.
“Dentro de este contexto –remarcó la Yaqui– la persecución comenzó a ser sostenida por fuera de la ley, y así los nuevos perseguidores pasaron a ser los empleados del diario El Sol... Pero sus mentiras y difamación no han tenido otro sentido que crear un clima de permisibilidad y tolerancia para la arbitrariedad policial. Como igualmente de impunidad para las irregularidades de la cuales soy objeto”.
Más adelante, la mujer se refiere a las amenazas a los periodistas, puntualizando que “ahora dicen que he amenazado al personal que hizo el falaz informe en mi contra. Eso es mentira, porque desde hace mucho tiempo, y dado principalmente al fallecimiento de mi marido (se trata de Cristian Gélvez (40), quien fue asesinado el 22 de enero pasado), estoy abocada a la tarea de contención de mis hijos menores y de mí misma, permanezco recluida en mi casa y solamente me encuentro acompañada por mi familia. Ni siquiera he tenido contacto con el mundo exterior”.
Por último, la Yaqui afirmó que “no conozco a la gente que dice el diario que fue amenazada. Le propongo hacer un careo con cada uno de ellos para que expresen dónde y cuándo los amenacé. No lo podrán decir, porque eso, es otra gran mentira. No es posible imputar a un sujeto de un delito por un chisme deliberado por parte de un informante del departamento Inteligencia Criminal de la provincia. Con este acusador también quiero hacer un careo para poder demostrar que es otro mentiroso”.
Ahora, la fiscal Ríos deberá investigar los fuertes dichos de Vargas y decidir en consecuencia. Mientras tanto, los periodistas amenazados continúan con custodia policial hasta que lo determine la Justicia.