Paola Alé[email protected]
Lo acusan de favorecer a una ex jueza a la que benefició con una indemnización. Curiosamente antes se había declarado amigo íntimo para apartarse de un Jury en su contra. Cómo es el proceso que comienza en unos días.
La semana que viene, los legisladores tratan la posible destitución del juez de la Suprema Corte Carlos Böhm
La Legislatura de Mendoza salió de su letargo veraniego con un remezón inesperado: el pedido de juicio político al juez de la Suprema Corte de Justicia Carlos Böhm por parte del senador Gustavo Valls (PJ Federal) y la diputada Patricia Gutiérrez (Unidad Popular). Los legisladores lo acusan de incumplimiento de las tareas de funcionario público por una contradicción en sus acciones ocurrida en el caso de la ex magistrada Stella Maris Ontiveros, quien demandó al Estado y a una ART tras un accidente sufrido en su trabajo.
Puntualmente los legisladores aseguran que en primer lugar Böhm la salvó del Jury de Enjuiciamiento y en segunda instancia la benefició firmando un resolución de la Corte que ordenó una indemnización por $800.000 –Ontiveros reclamaba $5 millones– que el Estado debe pagarle a la mujer en forma solidaria con la ART Prevención
La semana que viene Diputados debe decidir si hace lugar al pedido de los legisladores.
Cómo es el procesoEl proceso de juicio político está contemplado en el artículo 109 de la Constitución de la provincia de Mendoza.
No es el mismo procedimiento que el de Jury de Enjuiciamiento –a esa instancia pueden ser sometidos los magistrados ante la sospecha de mal desempeño de sus funciones– y se solicita para el gobernador, los ministros, los miembros de la Corte Suprema de Justicia y el procurador.
El procedimiento se lleva adelante en la Legislatura. La Cámara de Diputados es la acusadora y la de Senadores la que dicta sentencia si es que prospera el proceso.
En primer lugar, se presenta el pedido de juicio político en Mesa de Entradas de la Cámara Baja. Inmediatamente, se gira a la Comisión de Labor Parlamentaria, integrada por todos los presidentes de los bloques con representación parlamentaria y el presidente de la cámara. Estos deciden si hay motivos para tratar el proyecto en sesión.
De ser así, se necesitan dos tercios de los votos del total de los legisladores para que el proceso continúe.
Si se decide que hay motivos para que esto ocurra, el expediente pasa al Senado. Allí sucede una situación similar que en Diputados: se vota la destitución del juez y si se consiguen los dos tercios de los votos a favor de que así ocurra el magistrado es destituido. Si no, continúa en sus funciones.
Según los legisladores que presentaron el pedido, la semana próxima la Comisión de Labor Parlamentaria tratará el expediente.
Habrá que esperar para que se determine si continúa su trayecto por las cámaras.
Por una lesión de rodilla no trabajó durante 5 años
En agosto del 2001, la ex jueza Ontiveros sufrió un accidente de trabajo en su despacho. Lo que ocurrió fue que se tropezó con unos cables, se cayó y el golpe en una rodilla le produjo una lesión en los meniscos, por la cual debieron operarla. Según consta en los estudios posteriores a la operación, la mujer nunca quedó bien. El diagnóstico fue “distrofia simpática refleja”. La patología en su rodilla le produjo en el año 2005 un “infarto óseo”, por la que debieron colocarle una prótesis.Por las diversas lesiones e inconvenientes físicos que padeció tras el accidente, Ontiveros dejó de trabajar por cinco años.
En el 2007 se pidió para ella un proceso de Jury de Enjuiciamiento, por la cantidad de tiempo que pasó sin cumplir funciones, del que se apartó Carlos Böhm por ser su amigo. Allí Ontiveros volvió sorpresivamente al trabajo, hasta que renunció.Luego de su dimisión presentó una demanda contra la ART Prevención y contra el Estado por $4.638.000 y la Segunda Cámara del Trabajo, integrada por José Balducci, Enrique Catapano y Jorge Guido Gabutti (quien era subsecretario de Justicia cuando el actual miembro de la Corte Mario Adaro era ministro de Gobierno), le dio la razón. Los demandados recurrieron a la Corte provincial, que falló a favor de la ex magistrada pero otorgándole una indemnización menor a la solicitada: $718.000. En todos estos procesos, según los legisladores Valls y Gutiérrez, el juez de la Suprema Corte favoreció a Ontiveros. Es decir que cuando se pidió el Jury, Böhm se excusó de participar aduciendo que lo unía una amistad íntima a la jueza.Pero después no hizo lo mismo cuando el caso de la indemnización pedida por Ontiveros llegó a la Suprema Corte y allí sí votó a favor de la entonces magistrada.Igualmente la provincia apeló ante la Corte Suprema nacional, por lo que dicho pago no está firme.



