Mendoza Martes, 3 de julio de 2018

La intoxicación con veneno para ratas de una celadora causó pánico en una escuela

La mujer, que mejora, ingirió comida hecha en el establecimiento de San Rafael, donde se elabora el menú de los chicos. Los padres quieren que se eche a la cocinera.

Una celadora de la escuela Amador Burgos, en Capitán Montoya, San Rafael, se intoxicó el miércoles pasado al comer una porción de milanesa preparada en la cocina de la institución. Los análisis médicos confirmaron que su cuerpo tenía veneno para matar ratas. Durante el fin de semana, el hecho llegó a oídos de los padres, que se preocuparon y pusieron el grito en el cielo porque también sus hijos comen en el colegio.

Ayer a primera hora se reunieron con directivos escolares para exigir el desplazamiento de la cocinera y medidas para evitar que esto les pueda suceder a los estudiantes que comen en el colegio. En el encuentro expusieron que la comida que se sirve a los chicos está mal preparada y sin cumplir las condiciones de salubridad que se exigen, como la utilización de guantes o gorros en la cabeza, y que han aparecido pelos en los alimentos.

El caso se encuentra denunciado en la Comisaría 60 de Las Paredes para investigar si fue por descuido en la elaboración, por accidente o un hecho intencional.

Eugenia Crespo, la celadora intoxicada, fue asistida primero en el Schestakow y actualmente es atendida en la Policlínica Privada. Al momento de trasladarla al hospital le pidieron que no hablara del hecho, dijo Noemí, su hermana.

Silvia Guerrero, inspectora regional de la zona Sur, explicó que "el miércoles 27 una celadora come de un plato una de las tres partes de una milanesa, porque las otras dos eran para los otros dos celadores. Encuentra un granito como si fuera veneno, lo tira y no come más. Más tarde refiere que tiene calambres y algunos problemas físicos por lo que el equipo directivo la acompaña al hospital y queda internada fuera de peligro. En ningún momento su vida corrió peligro, pero nos preocupó mucho porque en el comedor tenemos muchos niños".

Añadió que "lo primero que se hizo fue llamar a la policía porque este es un hecho inédito, en este caso no tenemos un protocolo que nos indique cómo actuar. Llamamos a la policía para que viera la cocina, buscara el veneno, no han hallado nada, la encontraron en perfecto estado de higiene. Convocamos a Bromatología para analizar los alimentos".

La funcionaria aseguró que no pueden desplazar a la cocinera como exigen los padres porque no tienen poder para hacerlo. Como alternativa se ha ofrecido a los progenitores la libertad de retirar a sus hijos a la hora de la comida.

Dijo que cuando tengan la confirmación de la policía de lo que sucedió, o a la vuelta de las vacaciones, cambiarán de cocinera o darán una solución de otro tipo, "pero les damos la seguridad a los papás de que ningún niño se va a envenenar, porque la supervisora estará instalada en la escuela hasta el viernes 6".

Guerrero negó que hayan pedido a Eugenia que no dijera nada del incidente, sino que "la supervisora de la sección le pidió discreción pero no silencio, porque hay un artículo del estatuto del empleado público que pide discreción porque necesitamos reunir explicaciones, no tapar nada. Tenemos la protección de los niños absolutamente cubierta, que es mi responsabilidad".

La salud de la intoxicada

Paola Benegas, hija de la celadora, dijo: "Mi mamá ahora está en la Policlínica porque come algo o toma agua y su cuerpo lo rechaza, vomita, y tiene colitis".

Los análisis que le hicieron en el hospital indicaron que había ingerido raticida y en los que le practicaron en la Policlínica "le salía que ya prácticamente lo había despedido".