Un libro recolecta la historia de los 129 soldados desaparecidos por la última dictadura militar. Dos de esos casos corresponden a Mendoza. Uno de ellos es el caso cuyos restos acaban de ser identificados.

La historia de los soldados desaparecidos en Mendoza

Por UNO

Según el libro “El escuadrón perdido” de José Luis D´Andrea Mohr, en Mendoza existen dos casos de soldados desaparecidos.

Uno de ellos es el caso de Néstor Oliva, cuyos restos fueron identificados en los últimos días, y que según las Fuerzas Armadas, había desertado cuando se encontraba haciendo el servicio militar.

No obstante, sus restos fueron identificados en el área 33 del cementerio de Capital, junto a los restos de otros desaparecidos y con marcas de haber sido ejecutado.

El otro caso corresponde a Paulo Laffitte, quien tenía 21 años cuando fue destinado a la Compañía de Esquiadores de Alta Montaña.

En septiembre de 1976, el joven le envió una carta a su madre donde decía: ““He recibido tu carta y a la vez que me causó mucha alegría, sentí angustia por lo que en ella escribes. Sé que tengo que comunicarme más seguido con ustedes pero es difícil para mí sentarme a escribir y hablar de cómo me van las cosas, o si estoy bien o mal, casi siempre me encuentro deprimido, de mal humor o con algún problema, como en este caso”.

Laffitte en la misiva señalaba que lo habían complicado con una persona que se drogaba. “A esto se suma la creencia de que yo soy marxista, todo por culpa del segundo jefe de compañía, él me fabricó como guerrillero, es un obsesionado. La cuestión es que el caso llegó al Comando de la Brigada y allí decidieron que debían castigarme, todavía no sé en qué consiste el castigo pero sé que no será blando”.

Dos meses después, el 15 de noviembre, el joven mandaría otra carta donde dcía que pronto le darían de baja y que había estado internado en el Hospital Militar durante 16 días, pero unos días después, dos hermanas del joven serían detenidas en Buenos Aires en un acto intimidatorio y un mes después, ante la falta de noticias del hijo, su madre envió una carta y la respuesta fue que el joven no formaba parte de la compañía desde el 18 de noviembre cuando s ele dio de baja.

Ante esto, la mujer viajó a Mendoza y desde la Compañía le dieron como respuesta que dada la edad del chico “es probable que ande por allí con una mujer”, y tiempo después le advirtieron que dejara de buscar a su hijo, para no poner en peligro a sus dos hijas.