Ascendió nueve veces al Aconcagua (6.962 metros) y movido por la necesidad de superar sus logros seconvirtió en el primer argentino que escaló en solitario la Pared Sur (la más complicada y difícil
del cerro), en un tiempo de 34 horas.
"Cuando te encontrás vos con la montaña sin nadie alrededor el disfrute es extremo. Es unámbito de intimidad por el que vale la pena asumir riesgos", contó Mariano Galvano (29), elintrépido escalador oriundo de Trelew, Chubut, que está afincado en Mendoza. Se trata de uno de los desafíos más importantes para el ámbito andinístico: la inmensamuralla de casi 3 kilómetros de altura y 7 kilómetros de ancho –en su complejidad es similar alHimalaya– presenta desniveles, lo que implica escalar por una gran pendiente de roca y hielo. Aesto se suma la contingencia de las avalanchas, que añaden una cuota importante de peligrosidad. El primer intento de una persona sola a nivel internacional fue en 1981, cuando un francésalcanzó la cima después de cuatro días de escalada (ver aparte). La cara más ruda de la montaña Galvano partió el 11 de febrero tomando la ruta francesa (descubierta en 1954), porla variante Messner, la más recorrida por los pocos andinistas que se animaron a esta hazaña. En sumochila llevaba estrictamente un vivac (saco impermeable), un par de piquetas, algunos grampones,un calentador, un arnés, una bolsa con alimentos y una cuerda de 30 metros. Sin carpa donde refugiarse de las bajas temperaturas (en esa zona el termómetro roza los 35°Cbajo cero), pasó una noche en Plaza Francia (4.100 metros) y arrancó el trayecto de madrugada. Tenía por delante un cielo oscuro y cerrado, además de dificultades diversas para enfrentar.El clima favorable le permitió completar 16 horas hasta el balcón denominado Glaciar Superior, quecuenta con una escalada de hielo de cara a un precipicio de casi 2.000 metros. Con el peso del frío y la soledad sobre sus espaldas, el anochecer lo agarró en una grieta."Las piernas me temblaban porque sabía que podía ser la última vez. Entonces decidí que lo mejorera retomar el trayecto", describió Galvano, quien trazó la última parte del camino en 10 horas,tras lo cual llegó al sector del Filo del Guanaco, donde finaliza la muralla. "La montaña fue generosa conmigo ya que la que elegí es una de las rutas más complicadas", dijo Mariano, quien durante la temporada trabaja como porteador del Aconcagua. Aclaró que lasmuertes se producen por impericia humana, pero también por adversidades de la naturaleza. "Tuvesuerte, yo sabía que me podía morir y fue una cuestión de superación personal poder ganar lapartida", concluyó a días de la experiencia.



