María Teresa Carrizo vuelve a Mendoza para dirigir al Ballet de la UNCuyo, 43 años después de fundarlo. Supo ser una pródiga de la danza local.

“La danza y la música son lo más cercano a Dios"

Por UNO

Por Selva Florencia [email protected]

Todo se repite, todo vuelve. Como en el Bolero de Ravel, una de las piezas musicales más famosas de la historia, que consiste en una melodía que se repite una y otra vez, mientras suma instrumentos y se toca progresivamente más fuerte.

Esta composición del francés Maurice Ravel será el marco para otra repetición: la reposición de esta obra en la forma de una coreografía interpretada en los inicios del Ballet Estable de la Universidad  Nacional de Cuyo.

La obra fue coreografiada por la fundadora del cuerpo artístico, María Teresa Carrizo, en los ’70 y ahora volverá a cobrar vida, pero con el actual plantel de esa compañía que ella ayudó a sembrar hace 43 años.

La función, que tendrá lugar desde las 21.30, en el teatro Independencia será la celebración artística de los 74 años de la UNCuyo. El programa, además, incluirá el ballet Las Sílfides, con música de Fréderic Chopin, y la obra Dos mundos, de Astor Piazzolla.

Esas otras dos producciones contaron con la dirección de la titular del cuerpo de baile, Vilma Rúpolo, y tuvieron su estreno en junio pasado.

Para el Bolero de Ravel esta institución artística se dio el lujo de invitar a Carrizo para que dirigiera a los actuales bailarines. La pródiga mendocina vive desde hace años en Miami y desarrolló gran parte de su carrera en el exterior, en países como Brasil, Venezuela y Estados Unidos.

Sus créditos en el mundo de la danza son muchos, ya que abarcan una extensa trayectoria como bailarina y luego como coreógrafa. Fue, por ejemplo, la primera bailarina del Radio City Music Hall durante siete ciclos consecutivos.

De pequeña su talento quedó en evidencia cuando en Mendoza se realizó un simposio internacional y con tan sólo 15 años obtuvo un premio por su destreza sobre el escenario.

En Mendoza es considerada una inspiración para distintas generaciones de bailarines, entre ellos todos los que hoy dirigen el ballet de la UNCuyo.

Durante 10 años fue la maestra y directora de ese equipo, lugar al que llegó cuando en 1970 se había disuelto el anterior cuerpo de baile oficial.

“Me llamó el rector de ese momento y me dijo que le iban a abrir las puertas a un nuevo ballet y que quería que yo me hiciera cargo. Yo tenía pensado volver a Estados Unidos, pero vi un grupo de gente que necesitaba a alguien que los formara y me quedé diez años. La universidad me dio la oportunidad de ser alguien en la vida y tenía que devolverles algo”, contó a Escenario & Tendencias la bailarina.

Carrizo fue discípula de Nina Verchinina, quien en 1950 dio vida a la primera formación de este ballet, que en ese momento se llamaba Instituto de Arte Coreográfico.

La coreografía del Bolero de Ravel es una producción que la maestra ha llevado por varios países a encuentros y festivales internacional en todo el mundo. “Se trata de una versión aggiornada de la coreografía que presentamos aquí décadas atrás. En estos años he crecido como coreógrafa y artista, le he agregado más técnica y está modernizada”, adelantó.

Sobre lo que se verá sobre las tablas de la sala mayor de la provincia, esta mendocina radicada en Miami contó: “Esta es una obra neoclásica, que conjuga técnica clásica con una danza moderna. Lo que hacen obras tan reconocidas como esta es llamar al teatro a la gente que está necesitando llenar un vacío”.

En cuanto a la importancia que tienen la danza y las artes en general en la vida moderna, la artista ofreció un interesante concepto. “La expresión corporal es algo muy importante porque al subir a escena el bailarín absorbe todo lo que aprendió de técnica. Lo que emana de él es la fuerza arrolladora que tiene adentro y con la que está interpretado aquello que la música le dice. Él transmite eso a todo el público, que se acerca en busca de algo que no percibe todos los días. Hoy la gente tiene una vida mecánica y repetitiva y se acercan al arte quienes buscan sentir algo que no encuentran en sus vidas diarias. Por eso siempre digo que la danza y la música son lo más cercano a Dios que existe”.

Sobre las nuevas camadas de bailarines con los que se ha topado, Carrizo opinó: “No encuentro el fuego y la llama que encontré en la época en la que trabajé con el Ballet. A las nuevas generaciones se lesestá dando todo demasiado fácil. Hay que amar lo que uno hace, no sólo ir porque hay que trabajar. Falta un poco de amor. La vida hoy es muy automática y falta pasión”.

Esta no es la primera vez que esta formadora vuelve a la provincia como invitada de honor; hace tres años, cuando el ballet cumplió 40 años, también vino de visita. La gestora de su constante presencia es Vilma Rúpolo.

“Toda la generación de bailarines que hoy en Mendoza y algunos en Buenos Aires, promueven la danza empezaron de la mano de ella. Desde que ella tomó las riendas del cuerpo de baile, trabajamos de forma ininterrumpida. Ella sembró esa semilla y se siguió trabajando con el ballet como si fuera un organismo”, detalló la actual directora.

La velada de hoy es justamente una consolidación de la importancia que este cuerpo ha ido cobrando con los años. “Por lo general, en la fiesta aniversario la velada la protagoniza la Orquesta Sinfónica, pero esta vez nos convocaron a nosotros y es un honor”, agregó la también directora de varias Fiestas de la Vendimia.

Actualmente son 30 los bailarines que forman el ballet estable y son tres personas las que acompañan a Rúpolo en su labor directiva: Oscar Álvarez, Rafaela Parejas y Marisa Manyegüi.

En los próximos meses el equipo recorrerá los departamentos de la provincia presentando este mismo espectáculo. Como objetivo a largo plazo queda el sueño de sus directivos: fundar una licenciatura de ballet dentro de la universidad.

La celebración

  • La Universidad Nacional de Cuyo cumple 74 años y ha organizado una agenda artística para celebrarlo.
  • La primera actividad tendrá lugar hoy a las 12 y será la inauguración de la muestra Impresiones. Sistemas gráficos de ayer y de hoy, en el Espacio de Arte Profesor Luis Quesada, ubicado en el CICUNC (UNCuyo, parque General San Martín, Ciudad).
  • Esta noche, a las 21.30, será la velada de ballet en el Independencia.
  • Mañana, a las 21.30, cierra los actos la Orquesta Sinfónica, en el teatro Universidad (Lavalle 77).

Gala aniversario de la UNCuyo

  • Con: Ballet Estable de la UNCuyo.
  • Dirección: María Teresa Carrizo y Vilma Rúpolo.
  • Función: a las 21.30, en el teatro Independencia (Espejo y Chile, Ciudad).
  • Entrada: $50 y $25, estudiantes y jubilados.

 Embed      
Estreno y reposición. El Ballet de la UNCuyo repondrá hoy Las Sílfides (foto) y Dos mundos y estrenará El bolero de Ravel.
Estreno y reposición. El Ballet de la UNCuyo repondrá hoy Las Sílfides (foto) y Dos mundos y estrenará El bolero de Ravel.
 Embed      
Niña prodigio. A los 14 años María Teresa Carrizo decidió que quería ser bailarina y se formó bajo la tutela de Nina Verchinina. Por su destreza, la apodaron “el fenómeno artístico”.
Niña prodigio. A los 14 años María Teresa Carrizo decidió que quería ser bailarina y se formó bajo la tutela de Nina Verchinina. Por su destreza, la apodaron “el fenómeno artístico”.
 Embed      
En el exterior. En 1973 obtuvo una beca para estudiar en Gran Bretaña, antes había estado dos años en Brasil y luego siguió su carrera en Estados Unidos, donde vive actualmente.
En el exterior. En 1973 obtuvo una beca para estudiar en Gran Bretaña, antes había estado dos años en Brasil y luego siguió su carrera en Estados Unidos, donde vive actualmente.
 Embed      
Reposición. El Bolero de Ravel es una obra que ella coreografió en los ’70 y que luego llevó por el mundo, y con la que obtuvo premios internacionales.
Reposición. El Bolero de Ravel es una obra que ella coreografió en los ’70 y que luego llevó por el mundo, y con la que obtuvo premios internacionales.