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Hasta el año pasado, la fiesta de Santa Rosa de Lima no contaba con más de 5.000 asistentes. Al arzobispo Franzini no le molesta la “movida” de La Salada mientras que sea “una actividad digna”

La celebración religiosa también tuvo una concurrencia masiva

“¿Cuánta gente? No sé. Es muy difícil de calcular. Más de 20.000”, dijo ayer el intendente Sergio Salgado al intentar estimar la cantidad de público que concurrió a la villa cabecera del departamento durante toda la jornada para festejar a Santa Rosa de Lima. “Estimamos más de 30.000 personas”, arriesgó el secretario de Gobierno comunal, Diego Maures. Ningún número fue exagerado. Hasta ayer, a las fiestas patronales de este departamento del Este concurría un promedio de 5.000 personas. Ayer, esa cifra se multiplicó al menos por cinco.

Todo quedó opacado detrás de las prendas, aun cuando los más devotos llegaron a sumar unos 800 en la procesión y 300 en la misa que encabezó monseñor Carlos María Franzini, arzobispo de Mendoza.“No está mal. Pero no hay que perder de vista que ésta es una celebración religiosa”, dijo el jefe de la Iglesia mendocina en diálogo con Diario UNO. “Si lo que ocurre alrededor contribuye a la fiesta, bienvenido sea siempre y cuando sea una actividad digna, que no sea degradante”, acotó.

Franzini presidió por primera vez la celebración de Santa Rosa de Lima en un clima poco convencional. Mientras frente a la Iglesia se daba la misa, a una cuadra se vendían pantalones a $100.

Más allá de La Salada

El gobernador Francisco Pérez le dijo a este medio que La Salada “es una decisión que está dentro de la órbita municipal”. Y agregó: “Estoy contento por otras cosas. Por la fiesta patronal, porque ya está en marca el parque industrial de este departamento, porque ya está funcionando una importante planta avícola y porque en Santa Rosa hoy hay una gran oferta educativa con 20 carreras distintas”.

La presencia de Pérez fue aprovechada para consultarlo sobre el cambio en el representante de la Provincia en YPF. Dijo que esa modificación fue “por razones personales” de los funcionarios salientes, pero agregó que ahora “se aceitará la articulación entre YPF, la Empresa Mendocina de Energía, los operadores, las firmas de servicios petroleros y los proyectos de energía alternativa”.

“Razones técnicas”

El gobernador Francisco Pérez fue abordado por la prensa para que opinara sobre otros temas importantes que se tratan hoy en la provincia.

De esta manera, dijo que la reciente designación de Rodolfo Lafalla como sucesor de Walter Vázquez en YPF fue por razones “técnicas y no políticas”, lo mismo que en el caso de Pablo Sánchez como nuevo subsecretario de Hidrocarburos.

Pérez también tuvo tiempo para mostrar su satisfacción por la ya cercana presentación del Indio Solari en San Martín. “Son eventos que siguen promoviendo el turismo, algo que hemos potenciado en esta gestión”, dijo el mandatario provincial. Y recordó que en su juventud asistió a seis recitales del líder de los Redondos.

Misa seguida de sorteos

La parroquia de Santa Rosa de Lima lucía ayer remozada. Se trabajó durante varios meses para restaurar el piso, mejorar la fachada y arreglar el altar.

La misa se celebró en la calle, frente al edificio, suponiendo que la concurrencia sería demasiada como para contenerla adentro. Sin embargo, los que estuvieron atentos a la celebración no fueron más de 300.

Luego se hizo el sorteo de una rifa, que tuvo como premio principal una moto, y otros 24 números recibieron electrodomésticos.

El cura Raúl –un joven sacerdote que es el párroco local– sorprendió a los concurrentes con su capacidad de animador, casi showman. Con enorme talento, logró tentar a los concurrentes para que adquirieran los últimos números que quedaban y también anunció a los ganadores, mientras le pedía a la gente del sonido: “Poneme algo movidito”, para bailar al ritmo de canciones de Diego Torres y Luciano Pereyra. “¡Compren, que con esto la parroquia debe cubrir los gastos de todo el año!”, animaba.

Fabián Domingo Jofré, de La Josefa, se ganó una planchita para el pelo. En cambio, Olga Castro salió muy favorecida ya que se llevó a La Dormida una moto.

Al margen de La Salada

Además de los puestos porteños de La Salada, también hubo otros 200 en donde se ubicaron los que se presentan todos los años para vender sus artesanías, comida y demás productos.

Enrique Pfaab

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