La implementación de los juicios por jurado popular tiene varios escollos por sortear en Mendoza: una ley que lo establezca, cierta reestructuración de la infraestructura de la Justicia y el más grande de todos, sin duda alguna: la formación de los abogados.
Lo dijo el fiscal Guillermo Micora, quien cumplió ese rol en el juicio a cargo del Inecip, la AAJJ, UNO Medios y UCongreso. Será indispensable que los letrados se comuniquen en un lenguaje sencillo y comprensible para toda la ciudadanía.
Juicio por jurado: “El mayor obstáculo somos los propios abogados”

Esto se explica porque estos profesionales están acostumbrados a manejar escritos con lenguaje jurídico específico y el gran desafío es acostumbrarlos a comunicarse mejor y directamente con los ciudadanos, para que todos puedan entender, rápido y bien, por qué una persona está siendo acusada de un delito grave y qué implica el proceso judicial.
“El mayor obstáculo somos los propios abogados”, explicó Guillermo Micora, fiscal de Mar del Plata y experto en debates orales, que se dedica a capacitar en estas artes a sus colegas, al describir los pasos necesarios para hacer realidad los juicios por jurado popular en Mendoza y el resto del país.
La clave es la calidad de la información que se ofrece durante el debate, lo que debería producir una mejor calidad de los juicios y de los veredictos.
Las ventajas del sistema son múltiples, pero aún no logra conquistar el sistema jurídico nacional.
En Chile se ha puesto en marcha un método similar: el juicio adversarial, que es oral también pero en lugar de un jurado popular , se realiza con un tribunal profesional compuesto por tres jueces.
Este tipo de juicios se realizan en todos los casos donde el delito es penalizado con más de cinco años de prisión. Y como resultado de esto la relación entre condenados y procesados ha cambiado.
Jonathan Ramírez, abogado penalista de Chile, detalló que “hace 15 años en el 80% de los detenidos en cárceles tenían procesos pendientes y sólo el 20% contaba ya con el proceso judicial terminado. Ahora esta proporción es inversa”.
El rol de los mediosEn el cine, la presión mediática sobre los casos muy complejos suelen tener influencia directa en los jueces, que tienen ambiciones políticas o quieren ascender en sus carreras.
Sin embargo, los expertos aseguran que con un jurado popular se hace más legítimo el sistema jurídico, porque los jurados participantes no tienen ambiciones políticas ni compromisos sectoriales. “Escuchan y vuelven a sus hogares”, dijo Ramírez.
Alejandro Poquet, abogado penalista, representante local del Inecip (Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Sociales y Penales) e impulsor de la simulación, indicó que “se trata de una Justicia de puertas abiertas, permite que la prensa acceda a esa calidad de información que se ofrece en el debate y de este modo es más difícil manipular la información. Ahora son doce personas las que dirán una verdad, con todo lo que eso implica”, explicó a Diario UNO.