La presidenta Cristina Fernández recibió a Celso Jaque y otros gobernadores alineados alkirchnerismo en la residencia de Olivos para hablar del reparto oficial de fondos y para restar
apoyo a la iniciativa opositora de coparticipar el impuesto al cheque.
El mendocino ya ha manifestado sutotal adhesión a la embestida de la presidenta contra los opositores del Congreso. Y esapostura de fidelidad al kirchnerismo levalió varias críticas. El gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, afirmó hoy que "no vale la pena desvestir un santopara vestir otro", con referencia a ese proyecto. Consultado sobre si deberá convencer a los legisladores rionegrinos de votar en contra de lareforma a la ley del cheque, Saiz respondió que aspira a "una solución global e integral quepermita cubrir los déficits" de los distritos. "No vale la pena desvestir un santo para vestir otro, no está en la intención de ninguno de los gobernadores", cambiar el apoyo al Gobierno, para discutir el acceso a fondos que maneja elEjecutivo, sentenció al ingresar este mediodía a la Residencia de Olivos. Antes de participar del almuerzo con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Saiztambién sostuvo que "pretendo buscar en esta reunión una previsibilidad" respecto del dinero que laNación gira a las provincias, y recordó que "estamos casi en abril y todavía no se han suscriptolos programas de asistencia financiera". Sobre su condición de aliado del kirchnerismo, afirmó: "Yo tengo un contrato con la sociedadrionegrina y dije que formaba parte de un proyecto que termina en diciembre de 2011". "Hay cosas que me parecen absolutamente importante y otras con las que discrepo, pero puertas adentro", advirtió, antes de ingresar en automóvil a la Quinta de Olivos.


