Mendoza Domingo, 2 de diciembre de 2018

Iglesias denunció a los trapitos por las quejas de los vecinos

Hubo inconvenientes en la calle Castellanos, donde pintaron de verde una zona en la que había prohibición para estacionar.

La Municipalidad de Guaymallén recibió quejas de los vecinos y denunció a trapitos de Dorrego. El problema se originó en la calle Joaquín Castellanos, donde está ubicada la Clínica Francesa, ya que hubo una ordenanza para que se pintara de amarillo (significa una prohibición para estacionar) uno de los cordones y así descongestionar la arteria. Sin embargo, el viernes aparecieron pintados de verde y por eso, los habitantes de la zona realizaron una denuncia.

Además, se quejan porque hay trapitos que cobran por el estacionamiento de los autos -a pesar de que el nuevo Código de Faltas de la provincia lo prohíbe- y porque hay constantes robos en la zona.

Jorge Carrizo, director de Servicios Comunitarios, Seguridad Vial y Defensa Civil, de Guaymallén, habló de ese tema con Diario UNO. "Nosotros habíamos pintado el cordón de amarillo en la calle Castellanos, entre Costanera y San Juan de Dios, para evitar la congestión que se provoca con doble estacionamiento en ambos costados de la calzada, que tiene doble sentido de circulación, además del tránsito. Vinimos y hablamos con los vecinos y acordamos que la mejor medida era levantar el estacionamiento del costado norte de Castellanos, en vez de cambiar la calle a un solo sentido, más que nada por las ambulancias que entran en la Clínica Francesa", explicó el funcionario.

Siguió contando: "Se pintó la primera cuadra, la gente de marcación iba a seguir el viernes pasado con la segunda cuadra y poniendo la cartelería de marcación, entonces los vecinos se encontraron que estaba pintado de verde lo que nosotros habíamos pintado de amarillo. Nos avisaron de esa situación y como en la esquina de Brandsen y Castellanos tenemos la cámara de seguridad monitoreada , ahí vimos que a partir de las 21.45 los cuidacoches del sector habían pintado el cordón de verde arriba del amarillo".

"Realizamos la denuncia en la Fiscalía y con la aplicación del nuevo Código Contravencional que está en vigencia se va a sacar a los cuidacoches de acá porque en definitiva es una actividad que ha quedado sancionada y prohibida en esa ley. Y además de lo que hicieron de repintar sobre un cordón amarillo que ya el Municipio había pintado, han cometido una falta. Los detuvieron y luego hubo un operativo porque se metieron otros cuidacoches", contó Carrizo.

"Los vecinos señalan que hay robos y que aprietan a la gente para el pago de estacionamiento. No hay estacionamiento medido en Guaymallén. Son muchos de los chicos que cruzan la Costanera y realizan esta actividad en esta zona, son seis o siete, se paran en Castellanos, en la calle Brasil o en Berutti", dijo.

Se defendió

Nahuel, uno de los trapitos que estaba la tarde del viernes en la calle Castellanos (eran cuatro) expresó: "Acá tenemos permiso para trabajar, nos estamos ganando el pan. Hay robos en el lugar cerca de la calle San Juan de Dios, pero nosotros no molestamos a nadie. Vino la policía y nos preguntó los nombres".

A favor y en contra

Eduardo González, un trabajador de una playa de estacionamiento, afirmó: "Trabajo en esta playa y estamos desde hace poco tiempo. Consultamos sobre la posibilidad de cómo se mejoraba el tránsito porque se atoran los autos, están estacionados de cualquier manera y hay muchísimo tránsito en los horarios que atiende la clínica".

"Carrizo dijo públicamente que hicieron la denuncia en la fiscalía. Parece ser que esto que hicieron los cuidacoches de repintar la calle es un delito y aparte no pueden estar cuidando coches de acuerdo al nuevo código de faltas", añadió.

Una vecina que no quiso dar su nombre dijo: "Todo el tiempo estacionan en el puente de los vecinos. Los trapitos están trabajando y no molestan, cada vez es más complicado ganarse el pan".

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