En octubre de 2015 se creó en los papeles una unidad fiscal de violencia de género que nunca funcionó de hecho dado que no tuvo ni partidas presupuestarias ni lugar físico en donde funcionar
.
La idea del nuevo procurador, Alejandro Gullé, con la especialización de las fiscalías es reordenar partidas, personal y lugar para armarla y que funcione efectivamente.
Hasta ahora no hay nada de eso, y la Legislatura había ofrecido alquilar un lugar, lo cual operativamente no funciona dado que una unidad fiscal es un lugar en donde se necesitan, por ejemplo, calabozos.



