Los federales buscaban elementos relacionados con la caza furtiva y armas, pero, para su sorpresa, se encontraron con la cabeza de varios ejemplares exóticos sometidos a la taxidermia. En concreto, 33 animales embalsamados, lo que está penado por ley.
Sebastián Melchor, director de recursos naturales de Mendoza, dijo a Radio Nihuil que la investigación comenzó en Capital Federal, luego de que se realizara allí la denuncia contra el empresario local Humberto Sorrentino.
Por el momento no está claro quién realizaba el proceso para embalsamar a los animales, ni cómo ingresaban al país, y tampoco cómo fueron adquiridos.
Según la ley de fauna, está penado almacenar, transportar, comprar, vender e industrializar productos provenientes de la caza.
En las redes sociales del empresario queó evidenciado cómo cazaba ciervos o búfalos y recibe las felicitaciones de sus amigos.
Producción periodística: Federico Zalazar



