Por Alejandro [email protected]
Fue Reina Nacional de la Vendimia 1988. De generosa sonrisa y carisma implacable, se destacó por su ductilidad. Además de portar el cetro vendimial, trajinó por los laberintos de la psicología, el placer de las tablas y las sinuosas curvas de la política. DesayUNO revela a la Marcela Gaua que nos falta conocer.
-¿Leés el horóscopo?-Sí. Me gusta leerlo para ver las características de cada signo pero no lo leo todos los días para ver cómo viene mi día, para nada.
-¿Una mujer puede pasar el verano sin broncearse? -A los 16 años pensaba que no, que era un pecado, pero a esta edad te cuidás un poco más. Igual, si tenés un bronceado la ropa luce mejor.-¿Fana del Gym? -Me gusta hacer gimnasia y lo necesito por una cuestión de salud para mi columna. Voy tres veces a la semana.
-¿Un gran logro oculto en tu vida? -Actuar este año en dos obras de radioteatro. Empecé a estudiar teatro en el ’97, me encanta, siempre quise ser una gran actriz
-¿Por qué hay más divorcios que hace 30 años? -Porque la sociedad ha evolucionado y cuando las parejas no se toleran ahora está la posibilidad de que cada uno siga su camino sin hacerse daño.
-¿La espiritualidad es un verso o una necesidad? -Depende de cada uno. Hay gente que necesita conectarse con esa faceta para darle sentido a su vida. Para mí no es verso, es una necesidad.-Sinceramente, como mujer ¿cómo sos al volante? -Buena. Soy muy cautelosa para manejar en el auto y muy respetuosa de todas las normas.
Sabías que...-Marcela Gaua nació en Tunuyán.
-Estado civil: casada y madre de un varón de 8 años. -Estudios: Licenciada en Psicología. -Hitos: tiene 47 años. En 1988 fue Reina Nacional de la Vendimia arrastrando con esa elección una gran popularidad entre la ciudadanía. En 2002 consiguió ser electa diputada provincial por el peronismo. Hoy ejerce su profesión y da cátedra.



