"El Ale ha entendido que llegó el momento de renovar el Maipú de los Japaz, los Bianchinelli, los Bermejo, todos apellidos que han hecho historia en el peronismo de Maipú. Por eso también el recambio en una figura joven requiere de la valentía del Ale, porque es un cambio de 360 grados". Las palabras le pertenecen al mayor de los hermanos Bermejo, Adolfo -hoy senador provincial-, el que inició en 1997 una dinastía de 21 años en ese departamento y que en apariencia se termina en el 2019, cuando Alejandro Bermejo deje de ser intendente y tal vez lo suceda su ungido: el discutido Matías Stevanato.
Previsor como armador político, Alejandro Bermejo ya mandó a su Concejo Deliberante el pedido de la creación del cargo de Jefatura de Gabinete, que será el cargo que estrenará mañana Stevanato.
Todo está calculado y medido. No es antojadizo que la presentación oficial ante el gabinete maipucino sea mañana: el 17 de octubre es un día clave en el corazón de los peronistas, porque justamente es el Día de la Lealtad. Por eso tras la presentación, el intendente, su hermano Adolfo y el ungido discípulo liderarán también un acto que se realizará en la sede partidaria maipucina.
No se habla de otra cosa
El hoy cacique del último bastión peronista del Gran Mendoza, generó días atrás el mayor revuelo político de los últimos tiempos al anunciar que no buscaría otra reelección y que el ungido como su sucesor era Stevanato, el ex legislador del justicialismo que también fue secretario del ex gobernador Celso Jaque.
La sola mención de la figura de Stevanato le crispó la piel a más de un peronista de antaño, y hasta hubo quien vio en esa insospechada candidatura el riesgo inminente de perder esa comuna ante el candidato que respaldase el gobernador Alfredo Cornejo. De esas pesimistas posibilidades se llenaron las redes sociales peronistas por estos días.
"Es esperable que eso suceda, pasó lo mismo cuando (Hugo) Bordín lo eligió al (Francisco ) Chiqui García y cuando él me eligió a mi. Puede que haya quien tuviese esas expectativas, pero en la marcha todo se arregla en pos del candidato", esgrimió Adolfo Bermejo, quien ofició de vocero ya que el intendente prefirió no hacer declaraciones hasta el miércoles, en la presentación oficial.
Al parecer tanto el jefe comunal como su hermano Adolfo -con quien consulta la mayoría de sus decisiones políticas-, parecen convencidos de haber hecho la mejor elección entre las posibilidades de los dirigentes actuales.
"A (Matías) Stevanato lo traigo yo al municipio cuando fui intendente y es de ahí que el Celso (Jaque) se lo lleva junto a otros funcionarios para su gobierno. Es un chico con mucho oficio, fue asesor de la juventud cuando yo era intendente y tiene mucha llegada con los jóvenes. Además el Ale siempre tuvo con él una relación muy estrecha, y viene madurando esta decisión desde hace mucho tiempo", remarcó Adolfo como para justificar la apuesta.
Cómo se construye un candidato
Entre la catarata de críticas que debió soportar Alejandro Bermejo cuando hizo público quien pretende que lo suceda, una de las más fuertes fue que Stevanato no tiene militancia ni conocimiento en el electorado maipucino.
Pero eso parece no preocuparles a los hermanos Bermejo que confían en que funcione aquella fórmula que se repite en tierras maipucinas desde el regreso de la democracia: el intendente elige a su candidato a sucederlo y mágicamente eso se concreta en las urnas. "Al respaldo partidario Stevanato lo va a terminar teniendo. Ahora seguramente tendrá que ponerse la gestión al hombro y pegarse más al intendente. Por ahora no pensamos en cuanto pueda medir, cuando el Chiqui García me eligió a mí, yo no medía nada comparándome con él o con Bordín, pero para él era lo que necesitaba Maipú" recordó Adolfo Bermejo y lanzó: "En Maipú siempre el intendente decide cuando se va y quien lo sucede".
Un intendente cansado
Cuando se los consulta por la raíz de la decisión del intendente de no intentar una reelección más, en su entorno aseguran que Alejandro Bermejo está cansado y remarcan que es funcionario desde la intendencia de Bordín y fue 12 años Secretario de Gobierno de su hermano antes de ser jefe comunal. "Por su forma de ser, ha estado siempre en el territorio, creo que ha sufrido ese desgaste y se ha dado cuenta de que se ha cumplido un ciclo y que hace falta el recambio generacional", concluyó Adolfo Bermejo.


