Ahora, porque el eterno ganador no se puede postular más, el sillón de la intendencia es codiciado por cualquier traste. Todos creen tener el poto indicado. De los más contundentes a los más fofos. La carrera a la intendencia de San Martín ya se largó... ¡y que vengan a desmentirlo de a uno!
Ahora todos quieren. Se miden, les preguntan a los vecinos, algunos piden que el partido les haga encuestas... todos quieren, en definitiva, después de que Alfredo Cornejo le puso fin a la "quinta ambición" de Jorge Omar Giménez.
Sin Giménez, todos ven el objetivo como algo posible o, en todo caso, como algo por lo que vale la pena apostar.
Hasta ahora la sola figura de "el Jorge" había alcanzado para ganar todas las ejecutivas y sólo se habían perdido varias legislativas, justamente cuando Giménez no aparecía en las listas.
Sabiendo esto y para salvar al desmembrado peronismo, Giménez ya había decidió ir por el quinto mandato consecutivo, pese a que sabía que su figura estaba bastante desgastada. Aún así, seguía siendo el mejor candidato del PJ. Pero Cornejo le cerró la persiana en la cara y ahora, sin gallo viejo, el gallinero se alborotó y cualquier pollo se imagina cantando.
Y de pronto Giménez decidió adelantar las PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) y el cacareo se volvió aturdidor.
Con un rimbombante "El presidente Macri ya tiene su candidato a intendente en el departamento de San Martín" ayer el gerente del ANSES en la zona Este, Luis Belleville, salió a anunciar su precandidatura por el PRO. En el mail se contó que el político "está en plena gira política en Buenos Aires consiguiendo el apoyo del Ejecutivo Nacional para pelear la jefatura comunal".
Mientras los de la izquierda deliberan y los Gansos sacan cuentas, los radicales y los peronistas son un festival de nombres.
Los radicales, PRO, Cambiemos, Cambia Mendoza o cómo quieran llamarse, tienen bastante con qué entretenerse hasta las PASO.
Siempre se ha dicho que las batallas electorales de los radicales son más salvajes en las internas que en las generales y en San Martín se han dedicado a confirmar este mandato en las últimas campañas.
El médico pediatra Daniel Llaver, su colega Raúl Rufeil, Mauricio Petri, José Orts y hasta el encumbrado Luis Petri, son los nombres que ya resuenan. Se suman el concejal Sergio Dubé y la legisladora Claudia Salas.
Algunos, como José Orts, Mauricio Petri y Daniel Llaver, están abriendo la campaña interna.
En tanto Luis Petri está muy cómodo en la Nación y difícilmente le interese "bajar" a la intendencia de su pueblo.
Y por su parte el también médico pediatra Raúl Rufeil es, por lejos, el favorito. Bendecido por Cornejo difícilmente alguien lo desplace de la candidatura.
Pejotistas al por mayor
Los peronistas también son varios. Son casi los de siempre. El concejal Bartolomé Robles, la legisladora Cristina Pérez, el legislador Jorge Tanús... y algún tapado por ahí, como podrían ser Laura Soto, rectora del Instituto de Formación Docente 9-001 y Oscar González, histórico secretario de Gobierno de Giménez.
Acá la carrera es mucho más ajustada que en el radicalismo pero, hasta ahora, Robles viene adelante.
Con apoyos extra provinciales, especialmente del gobernador de San Juan Sergio Uñac, el abogado, presidente del Concejo Deliberante e impulsor en los últimos 10 años de la marca Bonarda, arrancó hace un tiempo un posicionamiento de su imagen y ahora tiene bastante ventaja sobre el resto.
Así las cosas, cuando las PASO hagan el descarte y el tiempo ayude a decantar la borra, serán Rufeil y muy posiblemente Robles los que luchen por suceder a Giménez.
Pero, mientras tanto, todos cacarean. Tienen derecho.



