Por Enrique [email protected]
Fue porque la hija de Dante Pellegrini, uno de los ex caciques reconocidos, irrumpió en el local junto con su esposo reclamando el retiro de una gigantografía, frente a unas 300 personas.
Escándalo: un homenaje a ex intendentes de Junín terminó con la intervención de una oficina fiscal
Un sector justicialista de Junín pensaba despedir el 2012. Había organizado un acto con pizzas y gaseosas en un salón céntrico, frente a la plaza principal y en la avenida Mitre, el martes a la noche. Pero el festejo terminó en un escándalo en el que intervino la Oficina Fiscal, la Policía y hasta la Municipalidad. Todo fue por la inclusión de una gigantografía del mítico y pintoresco ex intendente Dante Pellegrini. Una hija y el yerno del viejo dirigente se presentaron en el lugar y exigieron que se bajara esa imagen, a lo que los organizadores se opusieron. El episodio estuvo a un suspiro de terminar en una batahola general.
Quien había organizado este festejo es Gustavo Blanco, peronista y también fundador de un partido vecinalista de Junín. Para no crear divisiones, su gente más cercana había decidido hacer partícipes del acto a todos los sectores del peronismo: azules, naranjas y hasta morados con pintitas.
Pero a medida que se iba acercando la fecha, algunos sectores se comenzaron a sentir incómodos y se quisieron abrir: Jorge Tanús y los azules y también Juan di Paolo y su Discépolo.
Pero en nombre de la unidad y aclarando que la de Blanco no era una línea interna, la organización del evento siguió adelante.
Así fue que se eligió el salón de una pizzería céntrica para hacer el acto, se solicitó autorización municipal y policial para cortar el tránsito sobre la avenida, si llegaba a ser necesario, y se hizo imprimir una gran gigantografía de doble faz. De un lado estaba el ex intendente justicialista ya fallecido Anselmo Blanco, padre de Gustavo, y en la otra cara se podía ver a un sonriente ex intendente Dante Pellegrini.
“Se puso la imagen de ellos como intendentes justicialistas y referentes del peronismo en el departamento. De la misma manera se hubiera podido elegir la imagen de Cristina y Néstor o de Perón y Evita”, dijo ayer el congresal provincial del PJ Carlos Marcelo Acevedo.
Incluso se aclaró ayer que hace pocas semanas Blanco y su gente hicieron un acto de reconocimiento a Pellegrini, en el que el viejo cacique participó con gran satisfacción.
Lo cierto es que, esa noche, y cuando ya había unas 300 personas en el lugar, llegó intempestivamente al lugar Adriana Pellegrini, hija de don Dante, y su esposo, Ariel Moriera. Este último, a viva voz y en tono amenazante, gritaba que se bajara la gigantografía o que lo haría él por la fuerza. Hubo empujones e insultos en abundancia y hasta algún manotazo.
Después llegaron la Policía, el ayudante fiscal Mario Edgardo Ramos, personal municipal y un camión con un brazo hidroelevador. Allí se buscaron culpas, algún supuesto delito, una contravención al Código de Faltas, un escupitajo, un gas…, pero no se encontró nada. Sólo una “acertada” actitud del intendente Mario Abed, quien ordenó por terceras personas que todos los municipales y el camioncito desaparecieran de allí y dejaran que los peronistas resolvieran sus problemas solos. Incluso dicen que le aconsejó lo mismo al ayudante fiscal Ramos.


