El sindicato y los miembros de los barrios 7 y 10 ultiman detalles para cerrar el conflicto, a cambio de que accedan a recibir familias de otras operatorias fallidas.

En noviembre podrían escriturarse al menos dos barrios del SPUNC

Por UNO

Por Carina Luz Pé[email protected]

A casi un año del inicio de los reclamos públicos de las 1.200 familias que participan en las operatorias de viviendas del Sindicato del Personal de la UNCuyo (SPUNC) aún las soluciones están lejos de verse. De todos los barrios planificados, los que están un poco más cerca de llegar al traspaso de la escritura de los terrenos ya cancelados al sindicato, son los vecinos de los barrios 7 y 10. Esto es porque en ambos casos, las titularidad de las escrituras a nombre del sindicato estaban en regla y sólo había que solucionar situaciones relacionadas al proceso de urbanización, el listado de los miembros anotados en los proyectos y las hectáreas ofrecidas.

Sin embargo, el cierre final del acuerdo está atado a que los miembros de esos barrios reciban a integrantes de otras uniones vecinales que gracias a la sobreventa de lotes, ejecutada por el sindicato, quedaron fuera de otros proyectos de viviendas. Es decir, y sólo a modo de ejemplo, en el barrio SPUNC 7 quedan disponibles algunos lotes y podrían incorporar familias anotadas en el SPUNC 6, dónde las hectáreas ofrecidas originalmente se redujeron, de 9 a 7, y además, en lugar de 160 viviendas, comercializaron 220, de los cuáles sólo entran en las 7 hectáreas disponibles, 213 familias.

Es tanta las ganas de finalizar con la cadena de promesas incumplidas por el sindicato, que la Unión Vecinal del 7 estaría por aceptar el trato.

En quince días, podrían estar terminadas las negociaciones y se ha fijado el 25 de noviembre, como última fecha para escriturar.

Desde las comisiones legislativas dónde se ventilaron las irregularidades cometidas por el SPUNC, insisten en decir que “si al menos un barrio, soluciona el conflicto, nos daremos por satisfechos”.

Las bajas expectativas de solucionar las 10 operatorias malogradas tienen asidero en la maraña de desprolijidades, una sobre otra, cometidas por SPUNC.

En el barrio 6, la última reunión realizada la semana pasada entre la Unión Vecinal y los representantes legales del sindicato, se propuso un “sorteo” entre los beneficiarios para elegir a quienes deberían salir del proyecto, ya que sólo hay lugar para 213 casas y 220 inscriptos.

En este barrio se habían ofrecidos lotes entre 250m2 a 500m2, y sus miembros ya habían accedido a reducir sus casas a 220m2 para que ingresaran la mayor cantidad de vecinos posibles, los cuáles ya habían cancelado sus terrenos. Incluso, el sindicato pretendió dar de baja a 7 familias aduciendo que debían cuotas, cosa que luego fue desmentida por los hechos.

Por supuesto, que la Unión Vecinal del 6 se negó al “sorteo” y exigió soluciones para todos sus miembros.

En el caso de los barrios judicializados, el 2 y el 11, los avances son más escasos todavía, porque si bien surgieron de los encuentros legislativos promesas de indemnizar a los miembros de la operatoria con $ 80 mil, un valor cercano al lote, u ofrecer un nuevo terreno para efectivizar el trato, aún persisten las indefiniciones.

Por lo pronto, las conversaciones continuarán en el ámbito de la Legislatura, pero se espera que una vez obtenida la mayor cantidad de escrituras posibles, se iniciarán más procesos judiciales contra SPUNC.

►Descargo del spunc. En un comunicado el sindicato explicó los avances de cada uno de los barrios. En resumen, dicen que todos están en proceso de encontrar soluciones pronto.el detalle indica que

►Los barrios judicializados. “Están abiertos a seguir en tratativas” mientras que en el barrio 6, expresan que esperan la respuesta de los vecinos ya que se han presentado diversas alternativas.

►Los que funcionan. Según SPUNC, el barrio 4 y el 8 avanzan sin ningún problema y pronto podrán ser utilizados para la construcción.

►Del mismo modo, el 7 y el 10, son barrios que ya se han ajustado todos los pasos para su escrituración.

►Las responsabilidades. El fideicomiso Norsi, la constructora Rad y el gremio dicen que los retrasos se generaron por la caída del proyecto que iniciaron la CGT y el Gobierno nacional, y del cual se hicieron cargo.