Por Sara Gonzá[email protected]
La "nueva" escuela secundaria que arrancará desde el año que viene tendrá tres materias que atravesarán todos los bachilleratos y que la marcarán con la impronta kirchnerista.
Así, de acuerdo con los lineamientos conferidos por el Gobierno nacional, en todas las escuelas de Mendoza se dictará en quinto año Formación para la Vida y el Trabajo, una materia en la que se les enseñará a los chicos a encauzar su proyecto de vida a partir de su egreso de la secundaria. Será teórica y práctica, y servirá además para ocupar –entre otros– a los profesores de filosofía, que pusieron el grito en el cielo cuando advirtieron que su materia específica desaparecería de la currícula en 2015.
Otra materia nueva será Economía Social, que buscará dotar a los adolescentes de una mirada distinta del mundo económico, “una mirada no competitiva de la economía”, según definió Marita de Pedro, la funcionaria que integra la Comisión Curricular de la DGE encargada del armado de las nuevas materias que comenzarán a funcionar desde marzo.
Y la tercera materia será Prácticas Artísticas, un espacio de creación en el que sobrevuela el lenguaje y les dará formación a los alumnos “como público espectador de arte”, amplió la funcionaria. Esta materia, que se dará en tercer año, también será teórico-práctica y permitirá ocupar, fundamentalmente, a los profesores que hasta ahora dan Arte.
Este cambio de materias se inscribe dentro del cumplimiento de la Ley Nacional de Educación que la DGE (Dirección General de Escuelas) pondrá en práctica desde el primer día de clases del 2015 en todas las escuelas secundarias, tanto públicas como privadas.
El gobierno escolar corre contra el reloj para terminar con el armado de las parrillas curriculares y para reubicar a los docentes en el nuevo formato.
El viernes habrá una reunión del Consejo de Educación Provincial, que será convocado por la titular de la DGE, María Inés Abrile de Vollmer, donde deberán dar el visto bueno final a todo lo que han venido trabajando en una comisión curricular bipartita compuesta por representantes del Gobierno y el SUTE, el gremio que nuclea a los docentes de las escuelas públicas.
Según explicó De Pedro, la reforma educativa en las secundarias no implicará grandes cambios para los alumnos a partir del primer día de clases. Habrá nuevas materias, pero recién en tercer año de la secundaria deberán optar por el bachillerato con el que quieran egresar.
Lo que está definido es que las modalidades y orientaciones en las que se divide la actual secundaria mutarán en bachilleratos, el mismo nombre que llevaban hasta que en la década de los noventa impusieron la Ley Federal de Educación. Los bachilleratos serán 11: Economía y Administración, Ciencias Naturales, Agroambiente, Ciencias Sociales, Turismo, Lenguas, Comunicación, Educación Física, Informática, Artes y Educación. Este último es el único que aún está a la espera de aprobación por parte del Consejo Federal de Educación
Las redefiniciones de espacios curriculares que plantea esta reforma son una de las partes del proceso que más inquietan a los docentes que temen quedarse sin trabajo. Para esto, el SUTE quiere plantear que se extienda a dos años la figura de “disponibilidad”, a la que podrían pasar quienes se vean afectados por reducción de horas.
La disponibilidad es una figura legal que existe en el Estatuto Docente y se usa para casos como, por ejemplo, el cierre de un espacio curricular: el profesor que estaba al frente de una determinada materia queda con menos horas. Entonces, si es titular, por un año cobrará su sueldo como si no se le hubiesen reducido sus horas y no trabajará, a la vez que se le reservará el cargo y tendrá prioridad para cubrir llamados para su misma materia u otra de similar incumbencia.
El SUTE intentará que el Gobierno autorice que la disponibilidad sea por dos años, para que el docente cobre su sueldo un año más, pero con la salvedad que este segundo año deberá asistir al colegio para realizar alguna tarea que le asigne la escuela.
La funcionaria de la DGE remarcó que se ha trabajado con la planta de personal de las escuelas para hacer la reformulación de las materias.
Acotó que la mayoría de las escuelas ha optado por bachilleratos muy afines a las modalidades que ha tenido hasta ahora. Eso hace que el cambio en las materias no sea tan drástico y facilite la reubicación de sus plantillas de profesores.
Críticas al polimodalUno de los aspectos que más críticas trajo el polimodal en la escuela secundaria fue la dispersión en la formación que provocó la aplicación de orientaciones muy diversas dentro de cada modalidad.
En el afán de adaptar las escuelas a la necesidades de cada comunidad se permitió la aparición de tantas modalidades y orientaciones que terminaron por pulverizar la formación. Esto provocó hasta la actualidad la convivencia de 86 planes de estudio distintos en las escuelas secundarias. Ahora, con la aplicación de la reforma, se reducirán a 11, que es el total de bachilleratos. Es decir, se tiende a darle más peso a la formación general y menos a la formación específica.
►Es una figura legal. Existe en el Estatuto del Docente y se usa por ejemplo cuando se produce un cambio curricular que obliga a dejar de dictar materias para cambiarlas por otras. Ello se traduce en dejar a docentes sin el trabajo habitual frente al aula.
El objetivo de reubicar docentesCon los cambios previstos para marzo de 2015 en las escuelas secundarias, uno de los principales problemas a afrontar no tiene tanto que ver con lo curricular sino con lo laboral.
Es que hay mucha inquietud para no “hacer olas” con los profesores que, con las novedades, pasarán a estar en disponibilidad, régimen en el que podrían estar hasta dos años, según ha pedido el SUTE. Parte de los profesores que se queden sin aula, por ejemplo los que dictaban Filosofía, materia que desaparece, pasarán a dar algunas de las tres nuevas materias detalladas en esta página.



