La lluvia parece marcar las Vendimias de Guaymallén, las contingencias climáticas obligaron a reprogramar en dos oportunidades en la fiesta, que finalmente se realizó en un espacio cerrado. En esta oportunidad, las tormentas que afectaron a varias zonas de la provincia retrasaron el acto más de una hora.
Estos fueron los motivos que llevaron a la comuna a decidir adelantar su cronograma vendimial y ser quien dio el puntapié inicial.
A pesar de esto, "Vendimia con Alma de Barrio" no dejó a nadie descontento. El espectáculo llevó más de seis meses de preparación y contó con la dirección de dos grandes en materia de Vendimias, hablamos de Vilma Rúpolo y Héctor Moreno.
Muchas particularidades tuvo esta celebración, la más importante es que quien coronó a Victoria Gochicoa, la flamante representante de Guaymallén, fue justamente la soberana nacional Sofía Haudet, que muy emocionada dejó su cetro.
Por otra parte, es la primera vez que las candidatas al cetro departamental fueron 21, ya que el departamento recientemente incorporó el distrito de Colonia Molina a su territorio.
La fiesta tuvo lugar en la Rotonda de Salcedo, Los Corralitos, un lugar emblemático para el departamento más poblado de Mendoza.
La soberana abrió la noche con un poema del guaymallenino Armando Tejada Gómez.
"Gracias Guaymallén por darme la oportunidad de cumplir mis sueños. Yo, Sofía Haudet, Reina Nacional de la Vendimia proclamo que comience la fiesta", fueron palabras de la emocionada joven que culminaron mientras en una de las pantallas del escenario se homenajeaba a Marcelo Rosas, director del acto central, quien falleció en noviembre.
Ocho artistas aéreos salieron a escena mientras la voz de Miguel García Urbani retumbaba en todo el previo reviviendo a Bernardo Rasqui.
El guión, cuya autora fue Claudia Guzmán, hizo hincapié en la Biblioteca Almafuerte, la segunda en importancia en Mendoza. Este emblemático lugar abrió sus puertas a una noche mágica que repasó la historia del departamento y de sus personajes más representativos con cuadros de tango, tonadas y cuecas a cargo de una Orquesta de 50 guitarras.
Al igual que la biblioteca, la fiesta reunió varios condimentos que fueron desde Orozco y Barrientos hasta Los Beatles para homenajear a Joaquín Lavado. Mientras que las aguas del cacique también trajeron hasta la Rotonda de Salcedo a otra enamorada de Guaymallén, hablamos de Mercedes Sosa.
Otro cuadro que llevó a la cima el espectáculo fue el protagonizado por los 150 bailarines folclóricos interpretando el malambo, el cual se fusionó con estrofas del Himno al Libertador San Martín. Dos retroexcavadoras también tuvieron su lugar en el escenario y bailaron junto a los bailarines, moviendo sus palas al son de una saya boliviana.
La noche no podía culminar de otra forma que no fuera con decenas de fuegos artificiales iluminando el cielo guaymallenino.
Desde la dirección de Cultura del municipio, Claudio Martínez, agradeció que las tormentas se disiparan pero lamentó que afectara a las zonas productivas de Mendoza. "Corrimos las nubes una por una con las ganas", sintetizó el funcionario.
Desde esta misma perspectiva se expresó el intendente Luis Lobos, quien llegó muy temprano al predio de Los Corralitos para encabezar su segunda Vendimia. También estuvo presente el gobernador Francisco Pérez y representantes del Ejecutivo provincial, como el ministro de Turismo quien volvió a restarle importancia a los dichos de su par de San Juan.
La fiesta dio inicio a un intenso fin de semana para el departamento, del viernes al domingo, mendocinos y turistas podrán disfrutar de la 11º edición del Festival del Camote. Con una grilla de artistas de primer nivel, el festival incluye las actuaciones de Soledad, Orozco-Barrientos y Los Nocheros.



