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Las puertas de la sala de quirófano, un sitio donde debe primar la asepsia, están corroídas con óxido; la silla de recuperación de una anestesia local es de plástico como las que se usan en el jardín... y así.

En fotos: falta mantenimiento de la infraestructura del Hospital Notti

Basta mirar, detenerse un poco en cada servicio de las especialidades del Hospital Humberto Notti, un hospital de alta complejidad, para detectar la ausencia de mantenimiento de la infraestructura sostenida durante mucho tiempo. Las puertas de la sala de quirófano, un sitio donde debe primar la asepsia, están corroídas con óxido; la silla de recuperación de una anestesia local es de plástico como las que se usan en el jardín. Y los residuos patológicos son levantados una vez por día.

Existen dos mesas de anestesia en este hospital de niños de Mendoza –un aparato para mezclar los gases que duermen al paciente– que están rotas y sólo una fue remplanzada gracias a un préstamo del hospital Carrillo, el que al no tener demanda asistencial no lo utiliza.

En realidad, son cuatro las mesas anestésicas necesarias para operar a pleno de acuerdo con la capacidad instalada del Notti. Es decir, podrían hacerse más cirugías, cumplir con más programas quirúrgicos, pero sin esta herramienta eso no es posible. Tampoco es factible hacer más intervenciones quirúrgicas, porque las camas de la Terapia Intensiva no son suficientes como para recibir a más niños.

Sumando más faltantes, los tubos de oxígeno portátiles para los traslados de los chicos a estudios complementarios no están completos; el alcohol en gel, o las toallas para secarse las manos, no son provistas; los chalecos de plomo para protegerse de los rayos X, usados en intervenciones de traumatología, están vencidos, y por lo tanto, no sirven. El lector del ecógrafo para partes blandas, tampoco.

En el sector destinado a los chicos oncológicos, las paredes descascaradas se repiten en las salas: la 8, la 9, la 10, la 11, la 12… todas. Incluso algunas tienen el cemento carcomido, dando lugar a la instalación de un hongo común a las zonas húmedas: el aspergillus.

Ese hongo en contacto con pacientes oncológicos puede ser fatal. De hecho, los médicos y enfermeras de este espacio hospitalario relataron a Diario UNO que hace un par de meses un niño falleció por las complicaciones producidas por el hongo.

En resumen, los profesionales que hablaron con este medio, todos en off porque dicen ser perseguidos por los directivos,indicaron que el hospital debe ser reparado en breve.

Además, este martes tendrán una reunión con Villarreal, para reiterar los pedidos de soluciones, ya que hasta ahora “siempre reciben el reclamo, nos dicen que sí se va a solucionar, pero pasa el tiempo y no es así”.

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Los tubos de oxígeno de las sala de emergencia, donde reciben a accidentados, están incompletos.
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En esta sala de Terapia Intensiva las ventanas están abiertas y si hace mucho calor colocan ventiladores, que no están permitidos en estos servicios.
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Esta es una de las mesas de anestesia que no funcionan.
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Los tubos de oxígeno de las sala de emergencia, donde reciben a accidentados, están incompletos.
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En Traumatología, improvisaron un tacho para contener los restos del yeso.
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La humedad en las salas de internación es común y en lugar de ir al origen hacen arreglos parciales.
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Este niño necesita tensar su pierna y en lugar de pesas cuelgan dos bidones con agua.

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