Por Carina Luz Pérezperez.carina@diariouno.net.ar
Es la cifra que este año no ingresó al área sanitaria por la falta de eficiencia en el cobro a las obras sociales en los hospitales públicos Además, los valores facturados no cubren los costos reales por falta de actualizaciones en los nomencladores.
En 2014, Salud dejó de percibir $40 millones de las obras sociales

El Ministerio de Salud intenterá, una vez más, mejorar de manera sustancial la recaudación por el cobro a obras sociales, aseguradoras de riesgo de trabajo y seguros privados, de las atenciones que realiza a cientos de pacientes en los hospitales públicos, en particular cuando se trata de accidentes o enfermedades de alto costo médico.
La meta 2015 es alcanzar $150.693.716, ya que el 2014 cierra con un cobro parcial –y sólo a las obras sociales– de $78.847.819.
La recuperación a las ART y seguros es, por ahora, sólo una expresión de deseo.
Para lograrlo, tiene varias negociaciones abiertas en la Nación y en la misma Provincia. En el primer caso, esta semana la Superintendencia de Seguridad Social podría autorizar un aumento del nomenclador, o dicho de otro modo, en los precios que se abonan por las prestaciones médicas, es decir, consultas, cirugías, análisis. La segunda opción, que no será invalidada si la Nación sube los aranceles, es lograr que la Legislatura provincial le dé luz verde al Ministerio para cobrar todo a valor OSEP. Esta obra social impone año tras años su valores en negociación directa con los prestadores privados, y como es tan grande, suele ser la base a imitar por otras obras sociales más pequeñas. Por ejemplo, en este año que termina subió 28% sus aranceles, al sortear arduos debates con las clínicas y sanatorios que, obviamente, pidieron mucho más. Pero siempre factura a valores más altos que los hospitales públicos, obligados por ley a cobrar según lo que indica el nomenclador nacional, el cual es actualizado cada dos o tres años.
La tercera vía, y la que más le gusta al ministro Matias Roby, es tercerizar todos los cobros, pero requerirá de un trabajo a largo plazo, que puede exceder diciembre del 2015.
Para dimensionar el peso que tiene el cobro a las obras sociales, en 2014 cerró con 43,7% de personas asistidas en hospitales públicos que cuentan con cobertura social respecto a lo que pasó el año pasado, cuando quedó en 39,4%.
La demanda de hospitales de gestión estatal es mayor debido a que los cobros de coseguros de las obras sociales son cada vez más caros. También se suman el cierre de al menos 5 clínicas privadas en el último año y medio, y el hecho de que una vez logrado el ingreso al sistema estatal el paciente obtiene remedios y estudios complementarios sin costo.
El problema de la recuperación de lo facturado a las obras sociales no es nuevo y tiene una doble cara: por un lado, que los montos cobrados a las obras sociales son ínfimos respecto del verdadero valor de las prácticas médicas, insumos y medicamentos, y además, no todo lo que se factura es finalmente cobrado, por la falta de eficiencia de los propios hospitales. De ahí, la intención ministerial de ajustar, a la par, ambos aspectos. Por ejemplo, en 2014, se facturaron $118.927.448, de los que sólo se cobraron $78 millones. Es decir, sólo este año, se perdieron alrededor de $40 millones.
Deficiente facturación a las ART Mientras en el Ministerio de Salud aseguran que trabajan para incrementar el cobro a las obras sociales con valores más acordes a la realidad del mercado, recién ahora cuentan con un listado de personas que tienen cobertura en las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo. Esto debería ser útil para facturar la enorme cantidad de accidentados de origen laboral que también atienden los efectores públicos. El trabajo de cruzar pacientes con seguros privados aún es una tarea por realizar.
Se estima que los accidentados les cuestan a los hospitales alrededor de $150 millones.