Sólo un milagro político puede provocar que Víctor Fayad se sume a cobistas yradicales para compartir boletas en las próximas elecciones para renovar
concejales en Capital que se realizarán el 28 de marzo.
A horas nada más del cierre del límite legal para la presentación de frenteselectorales ante la Justicia electoral –el plazo vence mañana por la noche–, elintendente capitalino insiste en su posición de no sumarse a la alianza electoral,presentarse en los comicios con candidatos propios e intentar disputarle así unacuota de poder al vicepresidente Julio Cobos. Anoche se produjo una reunión en la sede del Comité Provincia de la UCR, en dondelas autoridades partidarias terminaron por otorgarle en una votación unánime,pasadas las 22, un mandato a los representantes legales del partido para queinscriban al radicalismo en el Frente Cívico y Social, postura que Fayad rechaza yque lo deja prácticamente a las puertas de presentar un frente propio con candidatosdesignados por él. El díscolo intendente llegó poco después de las 21 y justificó su postura a losgritos, en un encuentro tenso en el que no faltaron militantes y funcionariosmunicipales convocados para respaldar el intento capitalino. La ruptura deja otra vez tambaleando el frágil equilibrio interno de laoposición, que no logra una unificación completa a pesar de la vuelta de Cobos alradicalismo y de la normalización partidaria alcanzada luego de la asunción deCésar Biffi en la presidencia. La situación de Capital desencadenó el malestar del titular del radicalismonacional, el senador mendocino Ernesto Sanz, quien cargó duro contra la postura delViti al asegurar que "el radicalismo está por encima de las tozudeces de laspersonas". Algo similar esbozó el propio Biffi, quien anoche pidió "grandeza" paraconseguir un acuerdo. Fayad explicó su postura e intentó ponerse firme a la hora de justificarla. Ylo hizo lanzando una denuncia. "La UCR está obsesionada con gobernar bien y por eso lespedimos que nos dejen utilizar la lista 3. Yo no voy a arreglar una interna partidariarepartiendo cargos en el Gobierno con radicales cama afuera. Porque es eso lo que meestán pidiendo en definitiva y yo no voy a defraudar al vecino", dijo a Diario UNO mientras se retiraba muy molesto del Comité. "Está claro qué es lo que busca. Ya le sacó plata al Gobierno después de apoyarlo en varias leyes y ahora le quiere sacar los candidatos a la oposición. Quiere todopara él, es su estilo", se resignó amargamente un cobista que pujó para alcanzar unacuerdo. Cobos sale a la cancha Sobre el fin de semana pasado Cobos terminó por definir su participaciónpolítica en la elección de Capital. Hasta ese momento casi no había opinado del temay en un encuentro que mantuvo con Juan Carlos Jaliff y con Alfredo Cornejo decidió quejugará en la campaña. Si premisa fue que radicales y cobistas deberían ir juntos bajo el amparo delFrente Cívico y que además los candidatos que ya están designados (Sergio Bruni es elcabeza de lista) deberían seleccionarse de nuevo. Horas antes de esta definición Fayad había dado su señal de intransigencia. Presentó su lista completa de candidatos e impuso a la cabeza al ex secretariode Gobierno de la intendencia de Eduardo Cichitti, Rodolfo Suárez, seguido porEsperanza Farías y por Guillermo Yazlli. En ese listado también figura uno de los hijos de Fayad, Víctor, quien con sólo 22años es un debutante en la política. La estrategia de Cleto El vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, decidió jugar fuerte en el municipio capitalinoe instruyó a los suyos para que se presenten bajo el amparo del Frente Cívico. Por su parte, el intendente Víctor Fayad presentó lista propia y quiere competir con lahistórica lista número 3 de la Unión Cívica Radical. En la nómina está incluido un hijo. Cornejo no se rinde Por el momento no hay acuerdo, pero los radicales seguirán intentando acercar posiciones conel intendente capitalino. El jefe comunal de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, propone que efectivamente el Viti puedautilizar la lista número 3 de la Unión Cívica Radical, pero a cambio de una apertura de listas,algo que los radicales más acérrimos descartan desde el comienzo.



