Por Paola Aléale.paola@diariouno.net.ar
Tiene media sanción del Senado un proyecto oficialista que logró respaldo de los principales partidos opositores. Se retomó así la discusión postergada en junio en Diputados. De aprobarse, se aplicará sólo para futuros casos.
El sueldo del gobernador será el tope de los haberes estatales de Mendoza
La decisión de que ningún trabajador del Estado de Mendoza, sea o no funcionario, cobre un salario superior al del gobernador de la Provincia está tomada desde principio de año, no sólo por el oficialismo, sino también por el principal partido opositor y otras fuerzas políticas con representación parlamentaria. Hubo un intento en junio de colocarles un cepo a los aumentos, que obtuvo consenso en Diputados, pero se frenó en el Senado por algunas desprolijidades en el método. En cambio, obtuvo media sanción de la Cámara Alta una iniciativa del presidente del bloque peronista, Fernando Simón, que parece haber gustado a propios y ajenos.
Se trata de un proyecto de ley que intenta ordenar el caos salarial de la administración pública, que eleva a 17 los distintos regímenes para los empleados y permite diferencias salariales abismales entre un trabajador de la salud y un empleado de carrera administrativa, sólo por dar un ejemplo. De hecho, hay sueldos en el sector de la sanidad pública que triplican lo que percibe Francisco Pérez como titular del Ejecutivo.
En rigor, el proyecto de Simón es una especie de ley de sueldos, un tanto simplificada, pero, tal y como lo expresó el mismo legislador, es lo posible dentro de lo real. Cabe aclarar que si se convierte en ley no tendrá efecto retroactivo, es decir, los que ya ganaban más que el titular del Ejecutivo provincial no podrán dejar de hacerlo. Pero, de existir aumentos de sueldos para estos empleados equivaldrán al 30% del incremento salarial que reciba el gobernador.
Intento fallidoEl mismo legislador que frenó el tope salarial que quisieron imponer los diputados es el autor del proyecto de ley que obtuvo media sanción.
A fines de junio, los diputados se adelantaron a la determinación de Simón de presentar una ley de sueldos, y aprovecharon la homologación de las actas paritarias de los acuerdos salariales de ATE y AMPROS para el 2014 a fin de dar un golpe de efecto. Le incluyeron un artículo por el cual se echaba mano a las leyes que regulan la carrera en la administración central del Ejecutivo, y por las cuales ningún trabajador del Estado puede ganar más de lo que cobra el titular del Ejecutivo.
Sindicatos, trabajadores y algunos partidos políticos (el Frente Renovador y el FIT) se quejaron porque de esta manera se estaba ignorando lo acordado en el ámbito paritario. Por ello, la modificación introducida en las actas sería declarada nula. El proyecto llegó al Senado pero no prosperó, por esta forma un tanto polémica de modificar un acta que había sido genuinamente discutida y aprobada en el ámbito paritario.
En cambio, Simón trabajó para lograr adhesión a su iniciativa, y de hecho la encontró ayer. Su proyecto fue aprobado en general y en particular por todos los miembros de la cámara Alta, con excepción de la senadora del Frente de Izquierda, Noelia Barbeito. La senadora votó en contra por considerar que el parámetro correcto para definir el salario de los funcionarios públicos, es que estos cobren lo mismo que una maestra.
Pero desde las demás bancadas, acompañaron la idea del presidente del bloque justicialista.
La única objeción la pusieron los radicales en cuanto a un artículo que invitaba a los municipios a adherir a esta norma. Para la UCR, al tratarse de una ley provincial, todas las comunas debían adherir. El argumento peronista es el de invitar a participar, no imponer, porque los municipios son autárquicos en sus decisiones. De todas formas, quedó aprobada tal y como la planteó el PJ.