Más de 10.000 niños y adolescentes ya están en el radar del programa Aprender con Salud, que aplica el Gobierno de Mendoza de manera interdisciplinaria entre varios ministerios. De ellos, 35% presenta problemas de sobrepeso u obesidad.
Esto va de la mano con la pandemia mundial que se sigue expandiendo de tal forma que según un estudio internacional, para 2022 serán más los chicos que sufran de esta malnutrición en exceso que de bajo peso o desnutrición.
"Hay que tener en cuenta que la obesidad es una enfermedad de malnutrición que normalmente se llama en exceso pero evidentemente tiene carencias nutricionales de vitaminas, minerales y oligoelementos", explicó Oscar Sagás, subsecretario de Salud de Mendoza.
En Mendoza, además del 35% de niños con problemas de sobrepeso y obesidad hay 2% que tiene problemas de bajo peso.
"Es más fácil aumentar de peso que volver de una obesidad. A un bajo peso se le da una asistencia alimentaria, un refuerzo. En cambio si tiene sobrepeso u obesidad es más difícil", continuó Sagás.
Para trabajar en estos casos, Aprender con Salud propone un sistema interdisciplinario en el que participan psicólogos, nutricionistas, pediatras y un agente sanitario que hace el trabajo de concientización familiar, ya que muchas veces en la familia además de los niños los adultos tienen sobrepeso.
"Queremos erradicar las gaseosas y bebidas azucaradas y, dentro de los pilares, fomentar una buena nutrición, volver a las frutas y verduras, al agua como fuente de nutrición y al ejercicio físico", dijo el funcionario.
Acerca del estudio
El número de niños y adolescentes obesos en todo el mundo se ha multiplicado por diez en los últimos 40 años y el aumento se está acelerando en países de ingresos bajos y medios, especialmente en Asia, informa un estudio en el que participaron la Organización Mundial de la Salud y el Imperial College de Londres.
"Durante 40 años hemos pasado de 11 millones a más de 120 millones de niños y adolescentes obesos en todo el mundo", dijo el autor principal, Majid Ezzati, de la Escuela de Salud Pública londinense.
Esto significa que casi el 8% de los niños y casi el 6% de las niñas de todo el mundo eran obesos en 2016, frente a menos del uno por ciento para ambos sexos en 1975.
"Los niños no reciben actividad física en la escuela, y caminar o ir en bicicleta en muchos países no es seguro. Además los padres no reciben los consejos correctos y suficientes sobre nutrición", dijo Fiona Bull, del departamento de enfermedades no transmisibles de la OMS.

