Cientos de mujeres consultadas en todo el mundo durante más de 30 años, miles de documentoscientíficos escritos acerca de su ubicación y características, e interminables discusiones
mediáticas al respecto fueron insuficientes para zanjar la polémica en torno al punto G femenino,ubicado en la zona frontal de la vagina. Punto que muchos consideran una puerta segura hacia el
orgasmo de la mujer. Para algunos sexólogos existe, pero para otros el punto G es una leyenda alimentada por losterapeutas de la TV. Un seguimiento realizado en Londres por investigadores del Kindg's College sobre 1.800mujeres, con la particularidad de ser gemelas o mellizas, puso en duda la existencia delmarquetinero puntito. El estudio publicado por la revista científica The Journal of Sexual Medicine indica que nopuede probarse que las mujeres tengan esta zona estimulable o, por lo menos, no la totalidad deellas. "Si una de las gemelas respondía que sí, se esperaba que la otra, que tenía genes idénticos, también tuviera la zona erógena, pero este patrón no se produjo\", explicaron los autores de lainvestigación en una entrevista con la BBC. Desde que en 1980 la sexóloga Beverley Whipple mostró que esta zona del clítoris internoexistía y era mejor usar los dedos en lugar del pene para estimularla, la discusión no tienetregua. En el 2008, el ginecólogo italiano Emmanuele Jannini descubrió, mediante ecografíasrealizadas entre veinte de sus pacientes, que ocho tenían el punto G y otras once, ni rastros.Sobre esto, la mismísima Whipple dijo: "Algunas mujeres tienen mayor sensibilidad que otras en estazona, pero eso no significa que no exista". El orgasmo no depende de él A los efectos de saber qué es lo importante, León Gindin, profesor titular de la cátedra deSexología Humana en la Universidad de Belgrano dijo que "a medida que han avanzado lasinvestigaciones se ha descubierto que el clítoris tiene 18 partes, no solamente la cabecita y elcuerpo que vemos en los libros de anatomía. Una de ellas es la zona que rodea a la uretra femenina,o sea el famoso punto G". "La pregunta no debería ser si existe o no esa zona, sino si hay una parte estimulable allí. Además, el punto G no es independiente de las otras zonas estimulables femeninas, todas son partedel clítoris. Es decir, no hay un botón mágico, sino una serie de botones, 18 en total. Lo másfácil es estimular el clítoris, pero no hay que olvidarse de que el principal órgano femenino estáentre las orejas, no entre las piernas y es el cerebro". Juan Carlos Kustnezoff, colega de Gindin, agregó: "El punto G no es un punto, es una zona. Lepusieron así para llamar la atención y crear la fantasía de que un pequeño receptáculo podríadesencadenar una cascada de excitación sexual o el orgasmo. Sí existe, se perciba o no. El punto Ges una especie de montículo pequeñísimo en una zona que está fuertemente irrigada y forma parte delclítoris interno. No es sólo una pequeña cabeza que emerge sobre el conducto vaginal, sino que esun órgano enorme que hunde sus raíces dentro del genital y por eso no se puede mirar ni medir suacción tan fácilmente. Lo esencial es saber que el orgasmo no depende de estimular el punto G, quees sólo un anzuelo, dentro de la complejidad del orgasmo femenino", explicó el profesional. Otras zonas erógenas El punto A o AFE (Anterior Fornix Eroticzone) fue descubierto en 1996. Está ubicado en lapared vaginal, a medio camino entre el punto G y el cuello de la vagina. Las posiciones sexuales para estimular tanto el punto G como el A en el coito serían: lamujer boca abajo y el varón detrás suyo;la mujer sentada en el borde de la cama y él arrodilladodelante y por último, la mujer ubicada en la posición conocida popularmente como "el perrito". El punto U fue descubierto por K.McKenna y se localiza cerca de la uretra, debajo delclítoris. Es fácil de excitar con caricias circulares o desde arriba hacia abajo.De pie, sentados ode rodillas son algunas de las posiciones coitales que favorecen su estimulación.



