Los demócratas definirán fecha para las internas y tendrán cambio de autoridades en marzo. Reina la cautela para las candidaturas. Confían en dejar de ser la tercera fuerza política en 2013.

El Partido Demócrata se proyecta para ser opción en las legislativas

Por UNO

Por Pablo [email protected]

El Partido Demócrata ya trabaja para ser opción electoral para las legislativas del año entrante. Las autoridades, que serán renovadas a principios de 2013, analizan por estos días ponerle fecha a las internasque definirán candidaturas. Se definen como “oposición responsable” y trabajan en la proyección nacional del movimiento.

En 1997, los demócratas vencieron al justicialismo en una reñida legislativa que colocó al partido como primera fuerza. Y si bien los tiempos son bien distintos, hay confianza en conseguir un buen resultado. “Para nosotros, que somos un partido provincial, cada vez que afrontamos elecciones legislativas las expectativas son grandes. Es muy diferente cuando la elección es de orden ejecutivo, donde dependemos más de lograr algún acuerdo con partidos nacionales”, dijo Andrés Grau, presidente del PD.

El primer paso que darán los gansos será la renovación de sus autoridades. Y luego sí llegarán las internas que definirán candidaturas. Si bien no hay fecha definida para aquéllas, se sabe que tendrán lugar en los primeros meses del calendario 2013, porque en marzo vencen los cargos partidarios. La idea de los demócratas es llegar a esa altura con definiciones.

Uno de los objetivos que se traza la conducción del PD es abandonar el tercer escalón al que hoy está relegado. Con la UCR agrietada por internas, las chances se ven acrecentadas. Pero, además de los factores externos, los demócratas creen en sus fortalezas. En este sentido, Grau aseguró: “Tenemos algo realmente importante: tenemos armado el territorio provincial, condirigentes en todos los sectores. Esto nos hace pensar que no estamos tan lejos de repetir un resultado como el de 1997 o 1999”.

Aunque nadie dentro del partido habla de candidaturas y nombres propios, se sabe que el intendente de San Carlos, Jorge Difonso, es un hombre fuerte y con proyección al Congreso nacional, donde hoy están Omar De Marchi y Roberto Pradines.

En este caso, el nombre del senador provincial Carlos Aguinaga también suena en los pasillos del comité central de la calle Sarmiento.

Pero está claro que, antes de hablar de hombres y nombres, los demócratas prefieren mostrarse como una alternativa con ideas concretas. “Proponemos ir hacia una democracia más moderna, con una participación real de la ciudadanía. Por eso nuestro bloque legislativo pelea por avanzar en cuestiones como la reforma política. La continuidad de los sistemas de boletas únicas y listas sábana hablan de una democracia vetusta”, opinó Grau, quien también encabeza la Confederación Demócrata Federal.

De cara a las legislativas de 2013, los demócratas saben que uno de los obstáculos a sortear son las internas partidarias y sus posibles consecuencias.

En los últimos días, hechos puntuales marcaron diferencias. Un juicio millonario por un accidente que sufrió un agente municipal de Luján enfrentó a la Juventud Demócrata con De Marchi, quien era intendente en esa comuna al momento del hecho. Para la conducción del PD, este tipo de compulsas es normal en tiempos electorales. “Puede haber mil motivos para armar una interna. Cuando se aproxima una elección, son posibles muchos movimientos y conversaciones. La función de quienes dirigimos el partido es buscar la cohesión en cualquiera de estos casos”, cerró Grau.

El último éxito de los demócratas fue en las legislativas de 1997. En una elección de números ajustados, realizaron su mejor performance desde 1966 y pelearon mano a mano el primer lugar con el justicialismo.

El candidato para ocupar un cargo legislativo a nivel nacional era Carlos Balter, quien el 26 de octubre de aquel año superó al justicialista Francisco Chiqui García y al radical Víctor Fayad.