El vil metal y la intervención de la Suprema Corte ordenando el descuento de nueve días de huelga(tres días de marzo y seis de marzo) quebraron ayer el humor de la asamblea de los judiciales.
Indecisos con la propuesta del Gobierno y con el anuncio de la Corte del no pago de los días de
huelga, la asamblea mantuvo la medida de fuerza y postergó la toma de una decisión.
El paro judicial quedó atado a los descuentos por días no trabajados y hoy definen en una asamblea
