Por Luciana Morá[email protected]
En agosto la institución aseguró que desde fin de año iba a funcionar en calle Brasil, donde estaba el Solaz de los Andes. Ahora anunció que alquilará cuatro locales para estar más cerca de los afiliados.
El PAMI no se muda: desistió de irse al edificio donde estaba el ex hotel Solaz de Los Andes
El PAMI dio marcha atrás con el alquiler del edificio que ocupaba el hotel Solaz de los Andes en calle Brasil y seguirá por un tiempo aún no determinado en la sede de calle Córdoba, que tiene serias fallas estructurales.
Después de haber anunciado con bombos y platillos la mudanza al inmueble ubicado a dos cuadras del Casino de Mendoza, ahora la idea es repartir la atención en cuatro sedes departamentales, confirmó a Diario UNO el director del PAMI local, Eduardo Hernández.
El gremio de los empleados del PAMI (UTI) y la Federación de Jubilados de Mendoza se manifestaron este año reclamando por el mal estado del edificio, que actualmente atiende a alrededor de 500 afiliados por día en calle Córdoba, frente al colegio Don Bosco, y su anexo de Federico Moreno.
En riesgo de colapsarAdvirtiendo las fallas edilicias de la propiedad que posee desde los años ’90, autoridades de la institución –en realidad se llama Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados– manifestó en agosto que era inminente su mudanza a un edificio que está en condiciones óptimas para atender mejor a los afiliados. La promesa era que desde diciembre funcionaría en calle Brasil, pero ese proyecto se hundió en una grieta en setiembre, cuando le informaron a la inmobiliaria a cargo de la operación que “habían desistido de la contratación”.
Mientras tanto, los jubilados siguen hasta hoy quejándose, a través de su federación, por las malas condiciones del edificio a donde asisten para hacer uso de su obra social.
Edgardo Civit Evans, vicepresidente de la Federación de Jubilados Mendocinos (Fejumen) –reúne a instituciones y centros de jubilados–, opinó que la marcha atrás en la mudanza “es un hecho más de los muchos lamentables que hay dentro de la conducción de PAMI, tanto a nivel nacional como provincial, porque cuando se planteó a través del gremio UTI, mediante un documento ratificado por la Federación, que había dictámenes técnicos de la UTN de hace cuatro años que indicaban que el edificio de calle Córdoba, sobre todo la parte posterior, estaba pronto a colapsar con grave riesgo para la salud de jubilados y empleados, no se hizo nada. Estuvimos en Buenos Aires planteando este tema”.
El edificio de calle Córdoba se mantiene hoy con grietas de distinto tamaño, deficiencias en los sanitarios y otros problemas estructurales. Incluso, el director admitió: “El edificio quedó chico para la atención a los afiliados y hay que hacer una refundación de la estructura”.
Cambio de rumboEl 31 de julio, con las presentaciones hechas y la decisión aparentemente ya tomada, el PAMI recibió la propuesta de contrato de locación que nunca firmó pero que, en ese momento, daba prácticamente por aceptada. El alquiler del edificio iba a costar alrededor de 100 mil pesos y todo estaba en orden. En el lugar funcionaba el hotel cuatro estrellas en el que se hospedó Charly García poco antes de su internación en la clínica de Palito Ortega.
En vistas del jugoso contrato, el hotel dejó de recibir reservas apenas terminaron las vacaciones de invierno y liberó el lugar para el prometido arribo del PAMI, que antes de mudar las oficinas debía acondicionar el lugar.
Desde el 1 de agosto los gerenciadores del hotel Solaz de los Andes, que desde el 2006 se posicionó en el sector hotelero provincial, debieron liberar la locación y reubicar a sus empleados en otros hoteles, en tanto que la empresa propietaria del inmueble salió a rematar el mobiliario.
Pasó el tiempo y en setiembre el PAMI le comunicó a su futuro locador que “por razones de reorganización se evaluarían distintas opciones de alquiler de un inmueble de menor superficie”. La empresa, en ascuas.
Hernández argumentó que se dio marcha atrás con la mudanza porque “se decidió aumentar las bocas de atención por lo que colocaremos un centro de atención en Godoy Cruz, dos en Capital y uno en Las Heras. Al hacer eso se facilitarán las prestaciones porque PAMI se encontrará más cerca del domicilio del afiliado”. Acerca de cuándo sucederá esto, el funcionario dijo “estamos haciendo una preselección de los lugares”.
Consultado acerca del proceder de la institución con el hotel, Hernández respondió: “Nosotros nunca firmamos un contrato, fue una preselección pero no se iba a firmar”.
En cuanto al edificio de calle Córdoba, Hernández dijo que la subgerencia de Recursos Físicos aún no tomó una decisión. “Ha aumentado un 60% el padrón de afiliados por lo que el edificio quedó chico para la atención y hay que hacer refundación de la estructura (...). Inaugurando los nuevos centros de atención en Capital, Godoy Cruz y Las Heras (que también se alquilarán) todos los departamentos del Gran Mendoza tendrán centros de atención de PAMI”.
Esta decisión de no alquilar el local donde estaba el hotel reavivó la discrepancia de la Federación de Jubilados con la conducción del PAMI. “Hay demasiadas cosas que llaman la atención en un organismo que debería ser destinado a los jubilados. Según las leyes 19.032 y la 25.615 el PAMI debió haber sido normalizado en 2002. Parecería que es del Gobierno y no es así, es de los jubilados porque durante 30 o 40 años los trabajadores activos aportaron y lo seguimos haciendo, porque es nuestra obra social y la manejan sin la menor participación de los jubilados. En Buenos Aires y frente al propio Hernández nos hemos manifestado por escrito y verbalmente acerca de estos manejos. Este es otro de los hechos que denota un autoritarismo que les permite manejar la cosa pública como si fuera propia”, lanzó Civit Evans.


