La metalúrgica IME, de Facundo Esnal, ganó la licitación para la construcción de la presa hidroeléctrica El Chaparral. Es un proyecto de U$S300 millones. El 80% de los materiales los hacen en Mendoza y los llevan en barco

El mendocino que hace la obra más grande de El Salvador

Por UNO

La pyme local IME (Industrias Metalmecánicas Especiales SACI) ganó una licitación internacional para ser parte de la construcción de la presa hidroeléctrica El Chaparral, la obra más grande que se levanta actualmente en El Salvador. Al frente de ese emprendimiento está Facundo Esnal, cabeza junto con su padre, Mario, de IME. Para eso tuvo que trasladarse a vivir al país centroamericano para llevar adelante los trabajos. En total estará 3 años.El logro alcanzado por IME se convierte en una insignia para la industrial metalmecánica local porque la pone en la vidriera mundial, porque logra exportar valor agregado y porque muestra que con apoyo oficial las empresas chicas pueden estar a la altura de la exigencia internacional. Para IME es la obra más importante de su historia. Esta pyme fue fundada hace 40 años por Mario Esnal, quien hoy la lleva adelante junto con Facundo. La pyme mendocina se atrevió a presentarse a una licitación internacional, ante la necesidad de buscar trabajos fuera de los límites de Mendoza, para tratar de sostenerse y crecer en medio de un contexto adverso que vienen sufriendo las pequeñas y medianas empresas en el país desde hace buen tiempo.Conseguir la licitación para levantar la presa en El Salvador le significó a la firma, que está ubicada en Godoy Cruz, duplicar la capacidad instalada en tan sólo un año: de 40% pasó a ocupar el 80%. Esto le llevó a tomar 20 empleados más, porque el 80% de los materiales que se instalan en la presa salvadoreña se diseñan y se hacen en nuestra provincia. Salen de Mendoza por vía terrestre hasta el puerto de Valparaíso, desde allí van por el Pacífico hasta el puerto de El Salvador, y siguen por tierra hasta el departamento de San Miguel, distante a 190 kilómetros de San Salvador, la capital del país, donde se levanta la presa.Ese derrotero lleva cerca de un mes y medio. Tienen planificado llevar alrededor de 50 contenedores durante todo el tiempo que dure la obra, que se calcula serán tres años.IME fabrica los componentes hidromecánicos de la megaobra: estas son las piezas que permiten conducir el agua desde el dique hasta las turbinas.Para poner en marcha este proyecto fue necesario que Facundo Esnal se fuera a vivir a El Salvador. Allí está afincado en la capital salvadoreña y viaja muy a menudo hasta la zona donde se desarrolla la obra. La clave fue la "espalda"Esnal cuenta que la clave para que IME lograra ganar la licitación fue conseguir respaldo financiero para cumplir con las garantías que se exigían. "Este es el gran problema por el cual muchas pymes no pueden presentarse a licitaciones porque tienen capacidad técnica para hacer el trabajo pero carecen del capital de respaldo que exigen los pliegos licitatorios", dijo el empresario, que es miembro de la Asociación de Industriales Metalúrgicos y vicepresidente de Asinmet Joven."Nosotros conseguimos el respaldo de la firma Cartellone, que nos apoyó con las garantías necesarias. De otro modo, sería imposible. Pero Cartellone es una firma con trayectoria y espalda financiera que ha realizado grandes obras en varios países de Latinoamérica", agregó."Las pymes solas no podemos""Logramos apoyo del Estado y buscamos respaldo de una firma con capital financiero, de lo contrario no podríamos haberlo logrado. Obtuvimos apoyo de Cuyo Aval y del Banco Nación y también recibimos sostenimiento del Fondo para la Transformación, que nos permitió financiar una parte de un crédito que habíamos tomado hace 4 años", puntualizó Esnal."Con este tipo de apoyo, otras pymes podrían hacer lo mismo que nosotros. Es fundamental que el Estado apoye a las pymes. Y con esto no quiero decir que necesitemos subsidios. No es eso lo que buscamos sino respaldo para poder acceder al trabajo. Si se apoyan las pymes, se apoya el crecimiento genuino. Porque las pymes no fugamos capitales, invertimos todo en la provincia. Hoy todas las pymes están complicadas y necesitan ayuda para seguir trabajando", manifestó."La metalmecánica de Mendoza puede seguir creciendo, es una actividad que aun sin recibir ningún tipo de subsidios le aporta al PBG casi tanto como la vitivinicultura", comparó el empresario.

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