Laura Zuliá[email protected]
Tras varias reuniones previas, todas las líneas del peronismo provincial ya acordaron quiénes dirigirán el partido. Además del gobernador, también Ciurca ocupará un cargo, igual que los intendentes del justicialismo
El justicialismo perfila a Pérez como su presidente antes del congreso
El Partido Justicialista (PJ) de Mendoza busca llegar al congreso partidario sin fisuras y con las decisiones ya tomadas. Por eso en reuniones anteriores ya han definido quiénes serán las nuevas autoridades. Aunque aún les falta pulir algunos cargos, un dato que ya tiene definición es que el nuevo presidente será el gobernador de la provincia, Francisco Pérez.
Detrás del mandatario provincial probablemente se ubique quien también lo secunda en el gobierno, Carlos Ciurca, uno de los representantes de La Corriente.
Todos los sectores del justicialismo local, tanto los Azules, como Paquistas, La Corriente o Integración se pusieron de acuerdo. Las reuniones previas al congreso, que será el sábado en San Rafael, comenzaron hace un par de semanas.
En estas citas acordaron que Pérez sea el presidente del partido y remplace al actual, Alejandro Abraham, mientras Ciurca ocuparía el lugar que hasta ahora tenía Jorge Omar Giménez, el intendente de San Martín.
Pero también, y para que ningún sector se enoje, los doce intendentes justicialistas ocuparán distintos cargos en el partido. Así, Rubén Miranda de Las Heras, Martín Aveiro de Tunuyán, Jorge Giménez de San Martín, Carlos López Puelles de Luján, Sergio Salgado de Santa Rosa, Luis Lobos de Guaymallén, Alejandro Bermejo de Maipú, Juan Agulles de Malargüe, Joaquín Rodríguez de Tupungato, Emir Félix de San Rafael, Juan Carlos De Paolo de General Alvear y Roberto Righi de Lavalle tendrán todos una secretaría dentro del partido.
El objetivo de estas reuniones previas fue también desestimar cualquier aspiración interna que puedan tener algunos justicialistas y así fortalecer, también, la imagen del Gobierno de cara al 2015. Dicen que el partido gobernante no puede darse el lujo de tener problemas internos.
También podría haber algunas modificaciones a la carta orgánica para que ninguno se quede afuera y así poder no sólo integrar y dejar conformes a los intendentes, sino además a otras líneas como La Cámpora.


