Peronistas y radicales dan por hecho que el sí a la pauta de gastos será un trámite sin obstáculos. Llegan las vacaciones y la clase política empieza a hacer cuentas para las elecciones de 2013.

El jueves aprueban el Presupuesto y todos ya miran el año electoral

Por UNO

Alejandro [email protected]

Es sabido que Papá Noel deja siempre un regalo en el árbol de Navidad, aunque no necesariamente el que uno ha pedido. Esa analogía es la que se aplica a la perfección al gobernador Francisco Paco Pérez, a quien el popular Santa le dejara como regalo el presupuesto provincial 2013 aprobado antes de fin de año, lo que es todo un récord, aunque no con las cifras y las metas que él hubiese querido.

Es que, el jueves 27, la Cámara de Senadores de la Provincia aprobará por amplia mayoría la pauta de gastos del año que viene luego de que los números finales de la propuesta fueran acordados en Diputados entre el peronismo y la Unión Cívica Radical (UCR).

Desde el radicalismo afirmaron que “va a ser un trámite la votación” y desde el PJ señalaron “va a pasar como por un tubo”, asegurando que no le van a tocar ni una coma al proyecto para que no se trabe a fin de año.

Con el Presupuesto aprobado, llegan las ansiadas y sagradas vacaciones a las que tanto el gobernador como los legisladores y los intendentes no parten hasta que no se define el Presupuesto provincial, Con el descanso reparador, se retirarán a meditar sobre lo que se viene: la carrera electoral para las legislativas de 2013.

El año entrante habrá que elegir legisladores nacionales y provinciales, así como concejales. Y la elección aún no resuelta presenta varios escenarios, que demandarán la más fina experiencia, agudeza táctica y estrategia política para que una jugada errónea no se traduzca en una catástrofe.

La cuestión central, que será el gran debate del año que viene, es si las elecciones en Mendoza se desdoblarán o no, preocupación central del peronismo mendocino a sabiendas de que el ex gobernador y vicepresidente de la Nación, Julio César Cleto Cobos, volverá a las andadas para postularse como diputado nacional.

Unas elecciones desdobladas llevarían a los mendocinos a dos comicios, uno para los cargos locales (legisladores provinciales y concejales) y otra para diputados nacionales. Es ahí donde el PJ evaluará qué le conviene más: ir con la fuerza de Cristina Fernández de Kirchner o disputar la partida local con una elección divida.

Mientras tanto, la UCR también deberá sopesar, atenta a ese posible escenario donde le conviene poner toda la fuerza de la campaña al candidato que arrastre más votos.

Presupuesto sin obrasAl gobernador Pérez y su ministro de Hacienda, Marcelo Costa, no les fue tan bien como esperaban en la Legislatura a la hora de buscar permisos de endeudamiento para encarar distinta metas en obras que tenía el Gobierno.

Ante la propuesta inicial del Barrio Cívico –solicitaba una autorización para endeudarse por poco más de $1.600 millones, más otra habilitación para emitir letras por hasta $1.200 millones y el pedido de que se le dejaran en pie otros $1.200 millones para endeudarse, fondos que no lograron conseguir este año–, el acuerdo con la UCR costó el precio de podar esas expectativas casi hasta el tallo.

El pacto final que se aprobó el viernes pasado en la Cámara de Diputados fue autorizarle al Gobierno la emisión de letras por sólo $250 millones, habilitarlo para endeudarse por $863 millones para pagar capital e intereses de la deuda pública mendocina y permitirle que sólo use $400 millones del endeudamiento de este año para pagarles a los proveedores.

El acuerdo con la UCR podría parecer bastante restrictivo para Paco y el PJ, pero era eso o nada, ya que el peronismo necesitaba de dos diputados del la UCR para poder alcanzar los dos tercios necesarios para aprobar el endeudamiento.

Así, el Presupuesto se quedó sin obras para 2013. Ante esto, la conclusión de un senador peronista (prefirió el anonimato) sobre el pacto final que votarán a ojos cerrados el jueves próximo fue: “No habrá obras para nosotros ni para nadie. Ese margen nos dejó el radicalismo y nosotros hemos aceptado. El año que viene es electoral; muchos municipios van a querer fondos para hacer alguna obra y lamentablemente les vamos a tener que decir que vayan a la Nación a pedirlos, porque en la pauta de gastos local no es posible”.

La afirmación no es un simple contrapunto. Es que, aun sin dinero local para obras, al gobierno de Pérez todavía le quedará la carta de la Casa Rosada para poder encarar algún proyecto con fondos nacionales que refuerce el escenario electoral.

Al radicalismo, en cambio, le quedarían –según la visión peronista– nada más que los fondos de sus tasas municipales o de alguna obra a concluir para lucirse.

La carrera electoralSe viene un año de elecciones, y la clase política se retirará en enero a afinar estrategias y postulaciones, tarea que ya iniciaron puertas adentro los partidos políticos hace tres meses.

El año electoral al que arribaremos en pocos días tiene dos hechos fundamentales: por un lado, la postulación de Cobos en las listas radicales y, por el otro, el posible desdoblamiento de las elecciones nacionales y provinciales, decisión que hace rato está rumiando el justicialismo.

En ese sentido, mientras la UCR aguardará expectante armando distintos escenarios según la situación que deba afrontar, en el peronismo mendocino deben resolver la interna antes de pensar en desdoblamiento.

Hasta aquí, el único que había blanqueado sus ambiciones era el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, quien quiere una banca como diputado nacional.

Él tiene el apoyo de la Corriente Peronista, pero el Eje del Sur insistirá con la reelección en ese cargo del actual diputado nacional Omar Félix, mientras que el sector azul promovería a Patricia Fadel. Aparte, falta ver si Paco Pérez pondrá su candidato y, además, lo que diga la Casa Rosada. Recién ahí se aclarará todo.