Alejandra Adiadi.alejandra@diariouno.net.ar
En el Día del Veterano de Guerra y los Caídos en Malvinas, dos ex combatientes recordaron su vivencia en las islas. Contaron que lo más difícil era evitar el congelamiento de pies y manos y que recibían una ración diaria de comida.
El hambre, los ingleses y el frío, los grandes enemigos

En esa plaza tupungatina donde están escritos sobre la pared sus nombres seguramente alguna vez un padre les contó orgulloso a sus hijos quiénes son ellos y por qué ese lugar se llama Héroes de Malvinas. Allí, cada 2 de abril, Indolfo Caballero y Mario Agüero se encuentran con los demás ex combatientes para compartir desde los primeros minutos del día una vigilia. Pero, al cerrar los ojos se trasladan a otro tiempo y espacio. Sólo ellos saben cuáles son las imágenes que desde abril de 1982 quedaron grabadas en sus retinas y en sus corazones tras haber sido parte de la guerra por la recuperación de las islas.