Un grupo de funcionarios dio una conferencia de prensa, donde cada uno, aseguró no tener responsabilidades en el caso de la pequeña presuntamente asesinada a golpes.

El Gobierno intentó desligarse de la muerte de Luciana Rodríguez

Por UNO

En un intento de desligar responsabilidades en la muerte de Luciana Milagros Rodríguez (3), el gobierno organizó una conferencia donde todos los funcionarios presentes intentaron mostrar que se había trabajado bien.

Uno de ellos fue Fernando Herrera, director de la Promoción de Derechos, que admitió que la nena había sido retirada del hogar donde vivía con su madre varios meses antes y que fue restituida en julio de 2012. Asimismo, aseguró que el 2 de enero la abuela fue citada para pedirle que se hiciera cargo de la pequeña.

Estos datos eran corroborados también por Patricia Spoliansky, directora de la DINAF.

“Es una familia que viene teniendo situaciones de calle, el papá es cuidacoches y no tenían donde vivir”, explicó Herrera, quien agregó: “en marzo de 2013, se toma contacto a través de un ciudadano, que el padre estaba zamarreando a la chica y la tiraba del pelo. Se acerca a la comisaría tercera y se articula con el órgano Administrativo Local (OAL)”, explicó el funcionario.

Ante esa situación, el OAL decidió retirar la tenencia de la pequeña y dársela a la hermana de la madre, mientras a esta se le pide ingresar a un centro de adicciones. 

Sin embargo, y para desgracia de Luciana Milagros, en julio su propia tía alegó que no podía hacerse más cargo de ella y pidió la restitución de la nena a su familia.

Ante esta situación, la OAL consideró que la madre estaba en mejores condiciones y le restituyó a la nena.

“En julio, y entendiendo que las medidas excepcionales tienen un tiempo y deben ser revisadas, al no poder tenerla la tía y ante los informes técnicos de sectores municipales, se define reveer esta medida y entregarla a la madre con supervisión de la abuela”, sostuvo Herrera.

Según la policía, la OAL ordenó ubicar a la madre y restituirla, ya que no tenía rastros de violencia física.

Esa decisión iba a ser fatal. El 31 de diciembre, un cuidacoches llegó a la comisaría con la nena en brazos e informando que era maltratada, pero al no haber violencía física, según las autoridades, la OAL dio la orden de volverla a restituir.

Curiosamente, la dirección de protección de derechos, dos días después decide cambiar la decisión y empezar los trámites para que la abuela, Claudia Rivas, se haga cargo de la nena.

Según Herrera, el 2 de enero, la abuela de la chica fue al OAL, algo que fue desmentido por la mujer.

“Se decide judicializar la situación, o bien internar a la nena o ponerla bajo cuidado de la abuela, eso lo estábamos evaluando”, respondió Herrera, quien ante la consulta de porque se toma la decisión dos días después y no en el momento en que la nena es llevada a una comisaría, sólo atinó a responder: “La Justicia en el caso que uno toma una medida de excepción, como sacar al niño de su núcleo familiar, en ese caso hay que elevar el pedido de legalidad, acompañarlo con informes, pero eso se iba a hacer ahora”, señaló Herrera, en un intento de justificación que daba la sensación de estar improvisado.

En tanto, Spoliansky ensayó una especie de autocrítica:  “Es nuestro fracaso”, adujo y sostuvo que se abrió una investigación administrativa, aunque evitó dar explicaciones de porque, teniendo en cuenta los antecedentes de la nena, no se la logró rescatar y se dejó llegar al trágico final que finalmente tuvo.

La actuación del 102

Marta Stagni, Jefa del Programa de Prevención al Maltrato de la niñez, también intentó desligarse del caso y aseguró que no entiende porque los vecinos y la abuela de la nena, presuntamente asesinada a golpes, no pudieron comunicarse con el 102 y lo atribuyó a un error de quienes llamaron, que al ser atendidos en un principio por un contestador, pensaban que no había nadie para atender.

Stagni confirmó que había una denuncia del 28 de noviembre de 2012. “Esa denuncia habla de una situación de calle de una cuidacoches, en la que un mínimo de cuatro autos casi la atropella”, sostuvo.

Pero antes ya habían tenido noticias de la nena, ya que en diciembre de 2011, la niña fue internada en el Notti a causa de un problema bronquial y su madre se la llevó del centro asistencial a pesar de no recibir el alta

Curiosamente Stagni intentó defender lo hecho por ella, asegurando que al pertenecer al ministerio de Salud, no tenía “incumbencia para trabajar en calle” y explicó que para ella no falló el sistema, sino el sistema de seguridad del hospital Humberto Notti.

El rol de la policía

Por último, el subsecretario de Relaciones con la comunidad, Alejandro Gil, señaló que “hay que hacer una investigación interna que de lugar a la responsabilidad administrativa”, y sostuvo que el policía se encargó de dar conocimiento de los hechos al órgano administrativo, luego de que un cuidacoches llevara a la nena a la comisaría el 31 de diciembre,

“Viene una persona a la comisaría, informó que había una menor, no tenía signos de violencia explícitos”, explicó Gil, quien agregó que “la policía no puede someter a revisación médica una menor, si el organismo decide traslado al GAR, se lo hace”.

Por último Gil admitió que sabían que la niña “estaba sola en la calle y con síntomas de abandono”. 

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fotos: Horacio Altamirano / Diario UNO
fotos: Horacio Altamirano / Diario UNO
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