El ministro de Gobierno, Rodolfo Lafalla, rechazó esta posibilidad. Los primeros en sentarse a negociar sueldos serán los docentes. La paritaria con ellos comienza el 7 de febrero.

El Gobierno descartó que el aumento a los policías sea el parámetro para las negociaciones salariales 2014

Por UNO

Por Laura Zuliánzulian laura@diariouno net ar

El ministro de Trabajo, Justicia y Gobierno, Rodolfo Lafalla, ya dio una pauta de cómo serán las paritarias que comenzarán en febrero. Dijo que los aumentos salariales no serán iguales para todos los trabajadores estatales y descartó que la suba que se les otorgó a los policías en diciembre sea el parámetro para las negociaciones. “No va a haber ni piso ni tope, para eso es la negociación paritaria, para que las partes vayan viendo”, dijo Lafalla en el programa Séptimo Día, que se emite todos los domingos por Canal 7. El ministro, que tendrá que designar un miembro paritario del Gobierno para que se ponga al hombro la negociación salarial, también se refirió a la suba que se les otorgó a las fuerzas policiales en diciembre. “Este es un sistema que es solidario, no se le puede dar a todo el mundo el mismo aumento. Desde luego trataremos de ser equitativos”, aseguró Lafalla con relación al incremento por decreto que dio el gobernador.

Los primeros en sentarse a hablar de los sueldos serán los maestros. Lafalla adelantó que el 7 de febrero comienza el cronograma paritario con el SUTE con la mira puesta en que las clases empiecen normalmente el 26 de febrero como está previsto.

Pagan todos

El ministro de Salud, Matías Roby, también estuvo sentado a la mesa del programa junto con los conductores Andrés Gabrielli, Carlos Hernández y Paola Piquer. Roby, con un claro mensaje apuntado a darle más eficiencia al sistema con los recursos que tiene, dijo que hay que buscar otras formas de financiamiento.

“Hay gente que llega accidentada que tiene obra social o un seguro y se atiende en hospitales públicos y no se paga nada. Nadie paga, tenga servicio de mutual o de seguro, y eso hay que trabajarlo y hay que agilizar los mecanismos para cobrarle a quien corresponda”, dijo.

El funcionario también apuntó a lograr un cambio cultural en el sistema sanitario de Mendoza. “Pretendo darle una impronta tan fuerte y tan clara que el que venga no se pueda apartar del modelo”, aseguró el ministro. Parte de este cambio cultural consistiría en que los pacientes sepan dónde dirigirse según el problema que tengan y que de esta manera no colapsen los grandes efectores. “Un cambio sería que la gente tenga claro para qué sirve cada hospital, por ejemplo el Lagomaggiore es para partos de alto riesgo”, sostuvo.

Roby también dijo que buscará unificar el sistema informático de los hospitales y centros de salud mediante la aplicación de uno homogéneo que ya está en la provincia –Alejandro Aznar, subsecretario de Planificación, había anunciado que traerían uno de Tucumán–. “El hospital Notti tiene un sistema de gestión de salud hospitalaria y se va a aplicar en los centros de salud. Hay que homogeneizar el software y adaptarlo. Lleva tiempo pero vamos a tratar de hacerlo lo antes posible”, señaló.