El director del hospital Lagomaggiore, Roberto Correa se presentó ante la Comisión de Salud del
Senado junto al contador Gerardo Giménez. Ambos explicaron por qué dieron por caído el proceso
licitatorio de enero para los servicios de alimentos para empleados y pacientes del hospital.
La Comisión le había pedido al nuevo director que explicara y fundamentara el motivo por el
que no se respetó la licitación realizada en enero, en la gestión del ex José Moschetti. Algunos
legisladores aseguraron que se estaba favoreciendo a quienes actualmente prestan el servicio de la
comida,
tal como adelantó hoy Diario UNO.
Los funcionarios explicaron que la licitación no ofrecía todas las garantías de
infraestructura necesaria para prestar el servicio.
El punto clave y fundamental de Correa fue que la empresa que ganara la licitación tenía que
tener una planta proveedora de raciones, es decir, un lugar alternativo donde cocinar en caso de
que la cocina del hospital no se pudiera usar por cualquier eventualidad.
Por otra parte, la licitación de la actual empresa que provee los alimentos terminó en 2008 y
se hizo una prórroga por el 2009 acordando aumento de precios. En enero pasado se acordó otra
prórroga para el 2010 con un 20 por ciento más hasta nueva licitación, situación que se tildó de
irregular.


