Mendoza Lunes, 30 de julio de 2018

El difícil regreso al colegio y a la vida diaria de un trasplantado

"La reinserción fue muy difícil. Al principio estaba muy limitada, porque yo salí del hospital y me fui a mi casa, pero no podía salir casi a ningún lado" explicó Josefa González.

<div>El corazón de Josefa. La trasplantada que quiere ser payamédica. Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO.&nbsp;</div>

Luego de salir del hospital, el postoperatorio continuó por varios meses para Josefa González, trasplantada del corazón, ya que durante los primeros 60 días prácticamente no podía salir de su casa.

"La reinserción fue muy difícil. Al principio estaba muy limitada, porque yo salí del hospital y me fui a mi casa, pero no podía salir casi a ningún lado. Incluso dentro de mi casa tenía que estar con barbijo, porque no podía relacionarme o acercarme a nadie", dijo la adolescente.

Por ese motivo, el contacto con su familia fue lento pero progresivo, ya que al principio solo podía estar con su núcleo íntimo. Eso sumado a que gran parte del resto de su familia seguía viviendo en Mendoza, por lo que las visitas eran esporádicas.

De a poco le fueron permitiendo sumar algunas salidas, pudo empezar a juntarse con más personas, o entrar a ciertos lugares como supermercados, cines o shoppings, e incluso al hospital, donde no les gustaba que estuviera por el riesgo de contagio de diferentes enfermedades.

Luego de superar ese primer paso, vino otro aún más difícil, que fue volver al colegio. "En Buenos Aires, cuando entré al colegio fue complicadísimo porque tenía compañeros a los que no veía hacía mucho o que eran nuevos, que no entendían nada de lo que me había pasado. No había predisposición tampoco para entender la situación, ayudarme o apoyarme", dijo Josefa. En cuanto a aquella escuela como institución, Josefa y su madre, Cecilia, coinciden en que la recepción de la niña fue "desastrosa. No me acompañaron ni me apoyaron porque no entendían lo que yo tenía que hacer. Yo tenía que tener muchos cuidados y detalles, como salir a tomar agua y medicación y nunca me dieron la atención necesaria", aseguró la joven.

A eso se sumó que por todo el proceso de internación, operación y post, la chica perdió un año que tuvo que repetir, aunque lo pudo recuperar y ahora está a tres de terminar el secundario.

"Tuve que repetir porque perdí todo el año y me costaba muchísimo. Eso al principio fue difícil, pero con el tiempo lo fuimos acomodando y ahora estoy re bien", agregó. Ahora, además de ir al colegio, toma clases de comedia musical y realiza actividades físicas, como cualquier otra chica de su edad.

Piensa en los demás. La joven alienta a ser positivos a quienes esperan recibir órganos. Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO.

Piensa en los demás. La joven alienta a ser positivos a quienes esperan recibir órganos. Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO.

Testimonios. Josefa González y su madre, Cecilia Román, recibieron a Diario UNO en la casa familiar de Chacras de Coria. Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO.

Testimonios. Josefa González y su madre, Cecilia Román, recibieron a Diario UNO en la casa familiar de Chacras de Coria. Foto: Nicolás Bordón / Diario UNO.

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